Las claves de tener una buena relación profesional


Te guste o no, en los días de diario pasas más tiempos con tus compañeros de trabajo que con tu familia. Es un dato demoledor pero es la realidad. Por eso hay que tomar las relaciones con nuestros compañeros con el cuidado y atención que tomamos nuestras relaciones personales ya que en gran medida van a afectar a nuestro estado de ánimo y rendimiento.

Debes ser alguien amable y empático. Esto a veces supone apoyar a nuestros compañeros en situaciones que no nos perjudican. Solemos involucrarnos y “ser buenos compañeros” cuando el proyecto es conjunto, pero ¿Y si un compañero está en un aprieto con un tema que no nos va a perjudicar en caso de salir mal? Es precisamente ahí donde tenemos que mostrar que nuestra relación es humana además de profesional. Otro aspecto a tener en cuenta es nuestra actitud también fuera del lugar de trabajo. Cuando os cruzáis por la calle, al entrar y salir… tu actitud debe ser coherente, aunque vayas distraído o con prisa. No siempre se trata de forjar una relación personal con ellos fuera del trabajo, simplemente de ser coherente.

– Precisamente en este punto debes tener muy en cuenta que no todo compañero es tu amigo. Con un amigo te muestras tal y cómo eres y con un compañero no. con un compañero tienes que mantener al margen los problemas de casa, no debes darle lugar a pensar que tu rendimiento va a ser bajo, este tipo de predisposiciones harán que no sean justos al evaluar tu trabajo con objetividad. Si quieres saber cuando puedes tratar a alguien como un amigo, normalmente es alguien con quien la relación ha ido creciendo con el tiempo y es fruto del respeto mutuo.

– Mantenerte alerta con los límites. De tu buena predisposición y actitud surgirán algún que otro intento de aprovecharse. La línea entre ser amable y que cargues con le trabajo de otra persona es fina, por eso tienes que estar alerta y marcar los límites de la manera más positiva que seas capaz. Al fin y al cabo, sentir que se están aprovechando de tu buena actitud solo hará que te enfades y tu relación con ellos empeore, por eso es mejor ser claro con tus límites.

– Intenta conocer a tus compañeros. El truco es muy sencillo: escucha. Conocer bien a tus compañeros será siempre un punto positivo y una ventaja. No solo a la hora de esperar y anticipar sus reacciones si no también a la hora de saber si están molestos o descontentos y evitar así posibles conflictos.

Si quieres tener un ambiente de trabajo óptimo tienes que tener en cuenta estos puntos van a procurarte menos estrés y a incrementar tu productividad. El factor humano es siempre el más impredecible de todos, pero no es incontrolable. 


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