«Todas las personas aportan ideas en todos los aspectos del negocio»


Fernando Summers es el nuevo director general de Rastreator.com. Sustituye así a Elena Betés, más centrada ahora en liderar el proceso de expansión internacional.

Una de las características de Rastreator es su exitosa y rápida acogida en nuestro mercado. El comparador de seguros comenzó a operar en España en 2009. Desde entonces no sólo ha implantado un nuevo modelo de negocio en nuestro país, sino también sigue una filosofía muy definidia y personalizada en la gestión y selección de colaboradores.

«Intentamos que los responsables de cada equipo detecten las necesidades de las personas que tienen cerca y actúen para mejorarlas y solucionarlas», dice el CEO de Rastreator, empresa original de la británica Admiral Group.

Y subraya que uno de los rasgos que identifican la filosofía de Rastreator en cuanto a la gestión de sus recursos humanos es que «todas las personas pueden aportar ideas en todos los aspectos del negocio», independientemente del área dónde desempeñen su labor. Lo que pontencia y fomenta enormemente la capacidad innovadora de la empresa.

Además, Fernando Summers comparte con nosotros unos inicios complicados en cuanto a la toma de contacto con las empresas aseguradoras españolas, pero mira hacia atrás con la satisfacción de haber consolidado un negocio con muchas ventajas para todas las partes.

 

¿Qué valores definen la cultura empresarial de la compañía?

En Rastreator.com lo importante es ser un solo equipo que vive los valores de nuestra cultura: autonomía, liderazgo, igualdad, orientación al usuario y a los resultados, adaptación al cambio, sentimiento de pertenencia, optimismo y diversión.

¿Cuál es el tipo de perfil que están demandando actualmente?

En cuanto a aptitudes, somos una compañía tecnológica pero hasta ahora hemos crecido con personas que tenían perfiles muy distintos. Por encima de todo esto, nos fijamos en la actitud. Queremos incorporar a personas a las que les apasiona lo que hacen.

¿Cómo gestionan la atracción de talento? ¿En qué consisten sus procesos de selección?

Las personas son una pieza fundamental de nuestra compañía. Cuando abrimos un proceso de selección, siempre tenemos muy presente que el empleado que se incorpora debe ser alguien cuya actitud encaje con nuestra cultura y valores. Para seleccionar personas que cumplan con este perfil, nuestra política es no externalizar el proceso de selección. Nuestros procesos se hacen aquí, son largos y en ellos intervienen muchas personas, fundamentalmente las que van a trabajar más estrechamente con la persona que se incorpore. Creemos que esto es algo que nos diferencia y los candidatos valoran muy positivamente.

En nuestro proceso de selección hacemos que el candidato conozca al equipo, conozca nuestra cultura, nuestra manera de hacer las cosas y tenga un contacto previo en el proceso no sólo con los jefes sino también con los compañeros con los que va a trabajar. Queremos estar seguros de que cuando llega conoce lo que va a hacer y con quién.

¿Con qué acciones se promueve la motivación entre los colaboradores?

En este sentido, nuestros valores están muy presentes también. La compañía nos da estabilidad y autonomía, la oportunidad de formarnos, desarrollarnos profesionalmente y crecer, y pone foco en el cuidado de las personas (remuneración, beneficios sociales, fun). Se reconoce y agradece el esfuerzo y se insiste en hacer saber a las personas la importancia de su trabajo. Intentamos que los responsables de cada equipo detecten las necesidades de las personas que tienen cerca y actúen para mejorarlas y solucionarlas. Una característica que nos hace diferentes es el hecho de que todas las personas pueden aportar ideas en todos los aspectos del negocio; esto nos ayuda a innovar constantemente y ser líderes en el mercado.

¿Cuál fue la clave para que Rastreator fuera seleccionada como Best Workplace en 2014 por Great Place to Work?

Cuando nos decidimos a participar por primera vez en Best Workplaces, nuestro objetivo era, y sigue siendo, mejorar. Por eso valoramos mucho la involucración de los empleados en la encuesta, en la que tenemos un nivel de participación muy alto. Creemos que la clave está en que cuidamos de las personas que forman parte de Rastreator. Ellas contribuyen a que nuestra cultura siga siendo nuestra seña de identidad y seamos un buen lugar para trabajar.

Ha sido nombrado recientemente nuevo director general de la compañía, ¿qué se necesita para tomar el relevo de Elena Betés?

Elena Betés además de la fundadora y responsable de lo que es hoy Rastreator.com es una persona motivadora, optimista y que sabe trasladar al equipo sus valores. Rastreator.com tal y como es hoy es un reflejo de su manera de innovar y arriesgar. Yo llevo más de cuatro años en la compañía y conozco y comparto perfectamente su filosofía, que todos los que formamos parte de Rastreator hemos ido construyendo en estos años.

Parte de esa filosofía es también nuestro peculiar modelo de recursos humanos. Mi reto a nivel de personas es lograr que la compañía continúe como hasta ahora, que todo el equipo de personas sigamos creyendo y luchando por los valores que hemos construido y trabajemos por mantenerlos y mejorarlos, que el crecimiento de personas y negocio no nos hagan perder nuestras referencias y seamos capaces de mantener la cultura de Rastreator.

¿Qué tipo de liderazgo se da en Rastreator?

Somos una empresa centrada en la autonomía de las personas. Es un valor fundamental en nuestro modo de hacer las cosas, que se traduce en que cada persona sea capaz de dar lo mejor de sí misma disfrutando de lo que hace. Para ello, no hemos construido una empresa jerárquica, sino que apostamos por una empresa en la que cada persona plantee objetivos, retos, haga las cosas de otra manera y tenga autonomía en su trabajo, luchando por mejorar y conseguir mejores resultados. La constante innovación tiene detrás un equipo de personas implicadas, líderes de su propio trabajo.

¿Cuáles son los retos a los que se enfrentan sus directivos?

Además de los propios retos del negocio, los directivos y todos los que formamos parte de Rastreator.com nos enfrentamos al reto constante de mejorar, innovar, luchar por lo que creemos y ser capaces de disfrutar lo que hacemos. Henry Engelhardt, CEO de Admiral Group, tiene una frase muy ilustradora, que está en una de las paredes de nuestra oficina y que dice: Si las personas disfrutan con lo que hacen, lo harán mejor. Para nosotros esta filosofía es clave en todo lo que hacemos y la relacionamos con nuestros clientes, lo que los usuarios esperan de nosotros, que seamos capaces de innovar, mejorar y dar el mejor servicio posible a todos los que utilizan nuestro comparador, dando lo mejor de nosotros mismos en nuestro trabajo diario.

Rastreator apostó implantarse en España en 2009 como comparadora de seguros en sus inicios. ¿Cómo fueron las primeras tomas de contactos con las empresas aseguradoras españolas?

Los inicios suelen ser difíciles y en el caso de Rastreator también fue más complicado al principio. Hay que tener en cuenta que hace siete años el modelo de los comparadores era un gran desconocido en el mercado español, que no se entendía ni tampoco se veían claras las ventajas para los usuarios y la creación de un nuevo modelo de negocio e importante canal de ventas para las aseguradoras. Sólo han pasado siete años y las cosas han cambiado radicalmente, ahora se hace impensable no contar con los comparadores como herramientas para estar mejor informados y poder tomar mejores decisiones de compra.

A lo largo de estos siete años, la compañía ha ido aumentando sus líneas de negocio con una gran acogida entre sus clientes, ¿se podría decir que el modelo de negocio está consolidado por completo en nuestro país?

Nosotros trajimos a España el modelo que nuestra matriz Confused.com había desarrollado exitosamente en Reino Unido. España tiene un mercado peculiar y diferente, pero una herramienta de comparación objetiva y gratuita resulta muy útil para el consumidor. En estos siete años los consumidores españoles hemos cambiado mucho y la comparación se ha convertido en una herramienta previa a nuestras decisiones de compra de productos y servicios.

 ¿En qué nuevos proyectos está trabajando actualmente Rastreator?

La escucha activa a nuestros usuarios y lo que ellos nos piden es otro de nuestros puntos angulares. Por ellos ampliamos de seguros de coche a otros seguros, y luego desarrollamos otros comparadores como el de telefonía, viajes, energía…

Hace pocos meses lanzamos nuestro comparador de productos financieros, ya que creemos que a los consumidores medios nos falta formación e información financieras y que podemos aportar transparencia en este sector, como ya lo hicimos en seguros y otros sectores. Ampliaremos nuestro comparador financiero con nuevos productos y servicios y seguiremos ampliando nuestra oferta de productos, así como incluyendo nuevos comparadores, tomando siempre como referencia dar a nuestros usuarios el mejor servicio que ellos mismos nos demandan.

Cuando se emprende por obligación hay que tener en cuenta…


Existe una gran diferencia entre dejar tu actual empleo para emprender por vocación y hacerlo por obligación, por la necesidad de ingresos ante la falta de otras oportunidades laborales.

Son muchas las razones que explican el emprendimiento. Desde buscar ser tú tu propio jefe, hasta ser consciente del bienestar contigo mismo por sentirte auto-realizado al afrontar más de un fracaso. Crees en tu proyecto firmemente, y te apasiona el hecho de poder desarrollar tu propia marca personal. Disfrutas de flexibilidad horaria y espacial. El mundo de la creatividad está a tus pies, apoyado por tus conocimientos y experiencias, que por fin te serán útiles. Sin embargo, existe otra razón —y de las de peso—, estás desempleado y necesitas dinero.

Según la investigación para España del informe GEM España 2014, en el que han colaborado, entre otros, el Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE), la Asociación RED GEM España, la Fundación Rafael Del Pino y Banco Santander, el 30% de los emprendedores españoles lo son más por necesidad que por vocación. Este porcentaje se obtiene de acuerdo con la TEA —Tasa de Actividad Emprendedora—, que mide la tasa de iniciativas que tienen entre 0 y 3,5 años sobre una población de entre 16 a 64 años. En este sentido, el 65% de estos emprendedores ha constituido una empresa por oportunidad, mientras que un 30% por necesidad. Sumada a las dificultades de financiación, la crisis económica y la falta de cooperación gubernamental en este aspecto, se suman a la ausencia de ilusión y la necesidad obligada para sufrir los efectos del riesgo que supone el emprendimiento.

Antes de posicionarnos del lado unos o de otros, hay que tener en cuenta que la palabra emprendedor engloba multitud de habilidades, competencias y, sobre todo, una única actitud: la pasión. Por eso, se insiste tanto en ese significado que ayudará a aproximarse al éxito. No importa por cuantos fracasos haya pasado un emprendedor de raza, si al final sabe adaptarse y reutilizar sus errores, verá la luz en su aventura empresarial. Persistencia, aceptar el error y capacidad de adaptación. Así, una y otra vez. Y es que cuando no nos importa tanto perder dinero, como tener en mente el servicio que queremos ofrecer a la sociedad, es cuando más nos estaremos acercando al emprendimiento de éxito. Sin embargo, cuando nos lanzamos a esta peligrosa aventura, con el objetivo exclusivo de ingresar dinero por necesidad —o no—, estaremos tentando al fracaso. Esta situación la podemos ver en cualquier escenario de nuestra vida: muestra necesidad por algo que ese algo será más susceptible de desaparecer. Lo que se reduce finalmente a una sola palabra: miedo.

Puede ser fácil decirlo, y mucho más complicado hacerlo. Cierto. Es un riesgo que los emprendedores deberán aceptar si quieren sacar hacia adelante su idea de negocio. Siempre, con un plan bien elaborado, sopesando cada escenario y apoyándolo de pequeños planes de contingencia, estaremos reduciendo ese riesgo considerablemente.

De modo que, si estás pensando en emprender por obligación —o estás en ello—, ten en cuenta los siguientes principios básicos:

1. Busca el disfrute como criterio principal para la elección del tipo de negocio con el que quieres emprender.

2. Soluciona problemas por los que te paguen. Trabaja con ideas fáciles de capitalizar. Recuerda que vas a vivir de ello, así que disfruta pero con cabeza.

3. Para vender utiliza la confianza. Aprender a atraer a los clientes y no a perseguirlos. Sólo así, forjarás un plan sostenible a largo plazo.

4. Diseña un plan. Planifica tu estrategia, focalízala en un objetivo equilibrado entre realismo y riesgo. Y, lo más importante, ponlo en práctica. No lo dejes en el cajón o sigas escribiendo sobre él.

Cuando te encuentres en la necesidad de emprender, ten en cuenta que la verdadera motivación que te va a hacer avanzar es la interna, la que te conecta con tu misión, con el ¿para qué? de lo que haces.

Practica con estos acertijos el pensamiento lateral


Existen muchas perspectivas para afrontar los problemas. Las cosas no sólo tienen una cara. Y eso es lo que se potencia precisamente con el pensamiento lateral. Lo que más se valora en estas ocasiones es ser capaz de encontrar soluciones gracias a caminos alternativos. De hecho, cada vez son más las empresas que prefieren personas disruptivas, flexibles e innovadoras en sus equipos de trabajo. Estos profesionales resuelven los problemas cuando todo indica que no hay respuesta o saben cuándo cambiar las cosas.

Por suerte, se puede potenciar esta menara de afrontar realidad. El pensamiento lateral es el conjunto de técnicas que se emplean para generar ideas creativas pero organizadas y siempre encaminadas a problemas o conceptos que tenemos en mente. Es lo contrario al pensamiento lógico. Estamos acostumbrados a ir resolviendo paso a paso y de forma directa cada problema, pero con el pensamiento lateral buscamos potenciar la perspicacia, creatividad y el ingenio. A largo plazo, se ampliará nuestra capacidad resolutiva, ejercitaremos nuestra habilidad para ver las cosas bajo todos los prismas que podamos fabricar.

En definitiva, todo se basa en el tratamiento de la información. Y es que según la definición del pensamiento lateral, las ideas parten desde nuestro interior, y no surgen gracias a elementos externos. Gracias a la reestructuración de la información disponible mediante la perspicacia y agudeza, obtendremos soluciones mucho más innovadoras y sobre todo útiles. Ya no existen barreras en este proceso.

Sin embargo, el objetivo del pensamiento lateral no es elaborar ideas correctas como puede entenderse así. Su función es la de generar un gran número de ideas, que luego se examinarán y valorarán. Con este aplazamiento del juicio crítico se aplaza la condena de las ideas que por prejuicios pueden ser inadecuadas. Y es que el aplazamiento del enjuiciar da como resultado una de las mejores ventajas de este tipo de técnicas creativas: las ideas sobreviven.

Este concepto tan característico fue acuñado por Edward de Bono, en su libro New Think: The Use of Lateral Thinking (1967). A él debemos su definición y desarrollo teórico. Por su parte, el británico Paul Sloane recoge en algunos ejercicios de pensamiento lateral para ponernos manos a la obra y dar rienda suelta a nuestra creatividad. Un buen plan para esta tarde de lunes no lectivo para unos pero víspera de fiesta para todos.

Fácil: el hombre en el ascensor

Para comenzar, he aquí uno de los más viejos y conocidos problemas de pensamiento lateral. Dice así: Un hombre vive en el décimo piso de un edificio. Cada día toma el ascensor hasta la planta baja para dirigirse al trabajo o ir de compras. Cuando regresa, siempre sube en el ascensor hasta el séptimo piso y luego por la escalera los restantes tres pisos hasta su apartamento en el décimo. ¿Por qué lo hace?

Moderado: agua y vino

Sobre la mesa hay dos vasos. Uno contiene agua y el otro vino. Ambos contienen exactamente el mismo volumen de líquido. Si se toma una cucharada de agua del vaso correspondiente y se la vierte en el vaso de vino, y luego se toma una cucharada del vaso de vino y se la vierte en el de agua, ambos líquidos quedan contaminados. Pero, ¿cuál es el más contaminado? ¿Contiene el agua una mayor proporción de vino que el vino de agua o es al revés?

Difícil: muerte en el prado

Un hombre yace muerto en un prado. Cerca de él hay un paquete cerrado. No hay ninguna otra criatura en el prado. ¿Cómo murió?

Hombre en el bar

Por su brevedad, simplicidad y dificultad, este acertijo tiene algunos méritos para ser considerado el mejor acertijo de pensamiento lateral de todos los tiempos.

Un hombre entró en un bar y solicitó al camarero un vaso de agua. Nunca antes se habían encontrado. El cantinero sacó un arma de debajo del mostrador y apuntó al hombre. El hombre dijo: «Gracias» y se fue. ¿Por qué?

Soluciones.

Brainswarming: dale sentido a las ideas de una manera natural


La innovación siempre ha significado eso paso por delante que dan las empresas de éxito. Reinventarse, empezar de nuevo y sobre todo, saber cuándo hacerlo es básico para destacar en el mercado laboral. Por tanto, el reto para muchas compañías es generar ideas originales de la nada, que aporten valor a su talento y a sus clientes.

Se trata de un proceso complejo que muchas veces se ve condicionado por la presión de la competencia. Y es precisamente esta fuerza, la que obliga a que los equipos de trabajo utilicen técnicas para ser creativos y resolutivos al mismo tiempo. La clave está en utilizar esos recursos para generar ideas en base a la necesidades y nichos de mercado existentes. Por este motivo, analizamos una de las prácticas más innovadoras para que la creatividad germine en las reuniones de trabajo: el brainswarming, cuyo significado es ‘enjambre de ideas’.

Ya estamos familiarizados con el brainstorming. Lo que viene practicándose en los últimos tiempos es una técnica muy parecida a la anterior pero que puede potenciar otros aspectos desconocidos del colectivo. Con el brainswarming se sigue manteniendo la misma base: generar una ‘lluvia de ideas’ de las que se podrán aprovechar o transformar unas cuantas. En este caso, la diferencia estriba en que se realiza de una manera silenciosa y ordenada. Es decir, los colaboradores escriben sus ideas en notas de papel con las que van confeccionando una especia de mapa conceptual que resuelve el problema mediante apuntes concretos.

Este enorme gráfico no se genera de manera arbitraria, sino que se establece un orden lógico con cada nota. En primer lugar, se centra en el objetivo final, en segundo lugar, cada idea se enfoca en los sub-objetivos, y por último, las notas van destinadas a identificar los recursos necesarios para llevar a cabo el conjunto de objetivos.

Es importante destacar, que la diferencia entre brainstorming o ‘lluvia de ideas’ y el brainswarming, está en que con el segundo, se pretende buscar la calidad y no la cantidad de ideas generadas. Un trabajo que viene dado gracias a ese orden jerárquico de cada creatividad. Por tanto, lo que veremos en las paredes no es un conjunto de notas sin más, sino un gráfico ordenado que puede diferenciarse con notas de distinto color.

Poco a poco, cada miembro de equipo va añadiendo sus notas guiándose por las que ya están dentro del gráfico. De este modo, el sistema evoluciona de una manera natural y silenciosa, sin el contacto directo entre los colaboradores pues no está permitido hablar. Y es que el brainswarming, en esencia, trata de aprovechar las ideas de otros sin utilizar la interacción directa para moverse en dirección al objetivo propuesto inicialmente.

Resulta una solución muy práctica y eficaz para extraer el talento también de los miembros más introvertidos. Además de ser un sistema perfecto a través del cual no se cohíbe a nadie por las ideas que pueda expresar.

Con el propósito de no forzar la creatividad y obligarla a brotar en una sala de reuniones y en un tiempo estimado, los colaboradores podrán aportar sus ideas sin presión y mientras realizan otros trabajos. En lugar de apuntarse en su libreta aquella solución con lo que avanzar hacia el objetivo propuesto, lo comparten con el resto en el momento que se desee y sin interrumpir al equipo. Todos podrán aprovecharse de esa anotación para ir un paso por delante en la resolución del problema.

Se suele poner de ejemplo la técnica empleada por las hormigas en su labor en equipo. Cada una deja un rastro de feromonas con las que van avisando a las siguientes el camino marcado, sin que haya entre ellas una interacción directa. Ocurre muy parecido con el brainswarming. En lugar de feromonas, son conceptos en forma de notas ordenadas los que van guiando hacia el objetivo a cada colaborador.

Existen muchos otros métodos con los que aprovechar la capacidad creativa del equipo. Desde la ‘técnica Dalí’ con imágenes hipnóticas hasta un listado de atributos o la conocida como ‘Ideart’, por la que se estimula la creatividad a partir de obras de arte, pinturas o figuras abstractas. Sea cual sea la técnica, es importante conocer bien a cada colaborador para que en base a ello seleccionar la herramienta más adecuada a la fisionomía del grupo.

 

¿Qué tal si ponemos a prueba el teletrabajo?


Lo normal y lo que suele recomendar para atraer y mantener el talento en las empresas, es proporcionar una flexibilidad laboral que le permita al empleado a conciliar de la mejor forma posible trabajo y familia. Por ello, cada día son muchas la compañías que estudian y diseñan fórmulas interesantes tanto para la propia empresa como para el conjunto de colaboradores. Así pues, no cabe duda que esta tendencia es cada vez más apreciada y buscada por los departamentos de recursos humanos. Por eso, sorprende leer artículos que explican las razones por las que algunas empresas prefieren mantener a sus equipos de trabajo en la oficina. Y sorprende más si cabe, asentir con la cabeza una vez leída cada una de sus explicaciones. Y es que sus motivos se alejan de atrbuirles la idea de empresas arcaicas con culturas rígidas y encorsetadas, sino más bien todo lo contrario. Las razones son abiertas, frescas e invitan a reflexionar.

Un ejemplo de ello es el de Dave McMullen, de la agencia de publicidad redpepper. Este emprendedor estadounidense es de los que se cuestiona lo establecido, por eso considera que no hace falta mandar a los colaboradores a casa para que sean más felices y por tanto productivos. McMullen se centra en crear una cultura donde la creatividad, innovación y las expectativas de sus empleados se concentren en un lugar: la oficina. Crear ambientes estudiados al detalle para que los equipos se sientan libres y casi mejor que en sus propias casas, es una de sus prioridades. Y más cuando se trata de un sector donde la creatividad debe fluir por todos los rincones del centro de trabajo.

Un punto de vista que nos viene a reflexionar sobre si es o no tan productivo implantar el teletrabajo en nuestras corporaciones. Vivimos en un mundo donde las empresas del futuro serán las que en lugar de competir cooperarán. Este es el pensamiento de muchas organizaciones que ya llevan tiempo trabajando a través de colaboraciones muy beneficiosas para sus arcas. Lo que derivará en la nacimiento de nuevas relaciones laborales interesantes para unos departamentos de recursos humanos mucho más complejos. Los empleados deberán intensificar su labor en equipo y esto no se consigue si cada uno lo hace desde sus hogares.

El ciertos casos, el aislamiento suele ser uno de los peligros más grandes del teletrabajo. McMullen lo sabe bien. Es básico que el espacio de trabajo proporcione todo las herramientas, estímulos, accesorios y comodidades necesarias para que el empleado sienta que sólo irá a casa a descansar y desconectar con la familia. ¿Realmente lo que quieres es trabajar en una cafetería con magníficos sillones, luz ambiental y relajada música? Pues eso es exactamente lo que empresas con este mismo concepto incorporan en sus oficinas. ¿La inspiración la encuentras en salas de relajación, con juegos de mesa e interacciones divertidas? También cada vez más se están incorporando en las empresas salas con futbolines o mesas de ping-pong. Y es que para muchos que comparten el pensamiento de McMullen, la creatividad llama a la creatividad. Dónde se generan nuevas ideas será más fácil que surjan otras igual de atractivas o incluso mejores. El diálogo y las discusiones proactivas entre los empleados suele ser uno de los mayores gérmenes donde nacen ideas espontáneas que más tarde se pulirán también en consenso.

Además, en beneficio de la productividad y para potenciar una mayor y mejor innovación, la gestión de los líderes es vital. Si siempre están en reuniones, la labor que ejerce con y para su equipo no estará tan cuidada y atendida. Una de las soluciones está en fijar un día a la semana dedicado única y exclusivamente a reuniones. De este modo, la parte creativa de nuestra mente se dará un respiro, que tampoco le viene nada mal de vez en cuando.

Un estudio realizado por la consultora tecnológica Altran, confirmó que los perfiles más jóvenes prefieren socializarse y trabajar desde la oficina. Puede ser cierto que su situación familiar condiciona a desechar el teletrabajo, pero también es verdad que la sensación de aislamiento y la necesidad de ampliar su red de contactos determina su decisión, independientemente de su condición familiar.

También, algunos recientes artículos cuestionaban el beneficio de la flexibilidad de la jornada laboral. Al trabajar desde casa también podemos pensar que trabajamos más y no seremos tan productivos como creemos. Así lo pone de manifiesto Karyn Twaronite, experta en diversidad global y autora de un informe de EY. Que no estemos físicamente en la oficia no significa que trabajemos menos y seamos más productivos. Si nuestras oficinas están conformadas por espacios que invitan a quedarse y trabajar libremente en ellos, el empleado no sentirá que tiene que escapar de ellas en cuanto suene la campana. Al contrario, querrá estar ahí para hacer lo que le gusta. Y hacerlo con pasión.

Todo depende, evidentemente, del tipo de negocio, sector y trabajo de los colaboradores. Pero siempre, lo que nunca cambia es que también todo gira a proteger la cultura empresarial y a entenderla como la raíz de la felicidad de los clientes. Buena cultura, deriva en un clima laboral saludable, lo que propicia la satisfacción final de los clientes. El lema es ‘cuida a tus empleados, porque ellos cuidarán de tu empresa’.

¿Robótica vs. Empleo?


A lo largo de la historia, la automatización del trabajo no ha dejado de ser una constante de preocupación para el empleado. «¿Qué ocurrirá cuando se desarrolle una máquina que haga mis mismas funciones? ¿Le supondrá un menor coste a la empresa mientras la productividad aumenta?» Angustia y miedo por lo desconocido.

Según el informe Robot Revolution’ de Bank of America Merrill Lynch, en 2025 los robots harán el 45 por ciento de las tareas industriales, lo que supondrá un 10 por ciento más que en la actualidad. Mientras que la productividad aumentará con esta tecnología un 30 por ciento. Este progreso está unido a una reducción de sus costes, que cayeron un 27 por ciento durante la última década. Por ello, es inevitable que aparezca cierta preocupación o incógnita por parte de los trabajadores. De hecho, dos investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), Erik Brynjolfsson y Andrew McAfee, advierten de que los robots y el avance tecnológico en general, destruyen más puestos de trabajo de los que generan.

El informe señala también que la tendencia es a polarizar el empleo: aumentarán las desigualdades entre trabajadores cualificados y sin cualificar. Aunque se estima que hoy día sólo un 10 por ciento de los trabajos dentro de una fábrica están actualmente automatizadas en todo el mundo, esta cifra aumentará hasta el 45 por ciento en la próxima década en sectores como la electrónica, el equipamiento eléctrico, la maquinaria y el transporte. Además, el progreso de la productividad de los últimos años tampoco ha sido directamente proporcional al incremento de los salarios.

Estos datos ponen en alarma a muchos, pero lo cierto — o lo que consideran algunos expertos — es que el progreso tecnológico puede crecer al mismo tiempo que las personas. Se crean así equipos de trabajo y sinergias entre ambos que se complementan y conviven a la par, encontrando soluciones juntos. Según se mire y desde un punto de vista progresista, este avance irá de la mano del desarrollo de la capacidad humana para innovar y aplicar una correcta gestión del cambio. Está claro que muchos puestos de trabajo dejarán de existir – como así ha ido ocurriendo con el paso de los siglos – pero muchos otros surgirán, y esto depende de nuestra capacidad creativa y de cómo afrontemos estos nuevos retos.

Thomas G. Dietterich, uno de los fundadores del machine learning o aprendizaje automático — la rama de la Inteligencia Artificial que se encarga de desarrollar técnicas que permiten aprender a los ordenadores — considera que «el resultado es que robots y seres humanos resuelven juntos problemas que por sí solos no pueden solucionar ni unos ni otros». «La cuestión es cómo serán los nuevos empleos y qué tipo de habilidades requerirán», añade Dietterich, que ya ejerce como uno de esos nuestros profesionales surgidos a raíz de esa unión máquina-humano. Su labor es la de buscar el beneficio en ambas partes y crear esa simbiosis tan necesaria para progresar en todos los sentidos.

Así pues, las empresas pueden obtener un aprovechamiento de sus recursos que nunca antes se habían planteado, ni siquiera imaginado. No es que se recorte personal, sino que la productividad aumenta exponencialmente y se potencia la creatividad con equipos de trabajo multidisciplinares que darán la bienvenida a un nuevos perfiles de empleados.

Gracias a esta automatización de tareas, cada colaborador podrá optimizar mejor su tiempo para dedicarse a otras cosas en las que antes le eran imposible trabajar. La lucha, pues, iría más encaminada a enfrentarse con la constante tiempo, más que con la destrucción de puestos de trabajo en sí misma. Además, el elevado ritmo de la evolución genera una mayor tasa de emprendimiento. Se crearán más nichos de negocio cada vez más pequeñas y especializadas.

Progreso tecnológico y empleo no tienen por qué ir por caminos distintos al mismo tiempo que se compraran sus cifras de crecimiento. No es cuestión de cuál de ellos crece más rápido, sino de identificar el índice de necesidad y el aprovechamiento entre ambos. Hay que encontrar el punto de equilibrio de esa simbiosis. Al fin y al cabo — y de momento — esos robots son diseñados por las empleados humanos. Y es que el mercado laboral es como un ser vivo. Al principio de destruirán puestos de trabajo pero se generarán más oportunidades laborales tan pronto como nuestra capacidad innovadora se ponga a emanar soluciones. Brian Arthur, investigador del centro de I+D de Xerox en Palo Alto (California, EEUU), habla de la economía autónoma, que define como procesos digitales contribuyendo con otros procesos digitales y creando otros nuevos. Es decir, la tecnología trae consigo nuevas posibilidades e innovaciones, que favorecen el nacimiento y florecimiento de nuevas profesiones.

Reuniones creativas: generación y evaluación de ideas


Ayer publicamos la primera parte de los aspectos más importantes para que tus reuniones sean lo más creativas posibles. Con equipos competentes, multidisciplinares y multiculturales las posibilidades de éxito innovador son amplias. Sólo hay que saber manejar las herramientas para que los colaboradores se sientan motivados, emocionados, capaces de disfrutar con el riesgo y la aventura que supone proponer soluciones tan creativas como efectivas.

Hablamos del modo más eficaz para elaborar una lista de convocados pertinentes, de las características de una sala que favorezca y evoque al nacimiento de nuevas ideas, de la importancia del tiempo de reunión para que todo fluya adecuadamente y de la necesidad de seleccionar un líder capaz de poner en orden y dar sentido estratégico al brainstorm que se genere durante la reunión.

Pues bien, hoy cerramos la lista de elementos indispensables, para que el cóctel sepa exquisito, con dos aspectos indispensables que por sí solos necesitaban su propio apartado.

—Una vez hemos dotado de un foco creativo donde centrarse con el tiempo suficiente para que los colaboradores pongan a funcionar su cabeza, llega el momento para la generación de ideas en equipo. Se podría decir que se trata de la cumbre de la reunión. Pero, ¿cómo nacen las ideas? Si todos los anteriores puntos se desarrollan adecuadamente – trabajo previo, motivación, comunicación entre los participantes y el líder, o una buena gestión del mismo – el motor está marcha para echar a andar.

Es entonces cuando los colaboradores debe reírse, divertirse y sentirse libres y no cohibidos ni presionados. Para que estas tres reglas se cumplan, paradójicamente es recomendable que los participantes no estén sujetos a normas de lógica o coherencia, que puedan limitar el nacimiento de soluciones tan interesantes como creativas. Es lo que se denomina pensamiento lateral, para el cual existen técnicas específicas.

Los juicios precipitados son una amenaza generalizada para todo el que quiera innovar. Por lo que tendremos un especial cuidado con este concepto limítrofe. Además, el sentido crítico es básico para cualquier propuesta que no eche a perder la eficacia de la reunión.

—El segundo, tan importante como el primero, es el relativo a la evaluación de las ideas generadas. ¿Cómo determinamos el listón de calidad de esas creatividades? Son muchas las circunstancias y elementos que pueden influir en la elección de las soluciones más apropiadas: desde un mal día de algunos de los colaboradores, un escaso sueño o la última novela que el coordinador ha leído y le ha inclinado por esa propuesta. Por ello, se debe partir siempre de la estructura formal de la empresa. Una vez se hayan desarrollado los puntos previos, el equipo debe estar en consonancia con los intereses corporativos. Eso parece lógico, pero lo cierto es que en estas reuniones los colaboradores puede sentirse tan libres que pierdan de un vistazo las principales razones de la existencia del equipo de trabajo.

Además, el líder no debe dejar de aplicar las características de todo equipo de alto rendimiento: comunicación directa, transparente, objetivos claros y alcanzables, conexión con el resto de la organización, mantener el elevado nivel de motivación así como el grado de interdependencia de sus miembros.

Resulta muy productivo guardarse esas ideas y repasarlas más adelante. El cerebro necesita un periodo de maduración para darle un sentido lo más objetivo posible a cada una de las creatividades.

Pasado ese periodo, es hora de cortar hilos. No hay que dejar cosas en el aire. La evaluación consiste precisamente en cerrar el trabajo. Y en ella actuaremos un poco como abogados del diablo. Es momento para preguntarse todas las cuestiones que puedan quedar abiertas.

Para ello, podemos empezar la selección depurando desde lo más prescindible hasta lo que nos pueda generar mayores dudas. Por el camino puede ser que necesitemos más tiempo de incubación para ideas que puedan resultar pertinentes en procesos posteriores. Las guardaremos en la ‘nevera de propuestas’. Seguramente no sirva exactamente la misma pero puede generar otra nueva, muy útil para un nuevo foco creativo.

Ya tenemos la lista de las elegidas. Es momento para establecer un ‘feed-back’ con cada uno de los participantes. No hay nada tan frustrante como emplear tiempo y esfuerzo y no recibir ninguna respuesta.

Garabatos, dibujos o la cama: los mejores amigos del desbloqueo mental


A todos nos ha pasado alguna vez que cuanto más necesitamos concentrarnos para pensar en alguna solución a algún problema, o cavilar sobre las ventajas o desventajas de tomar esta o la otra decisión nuestro cerebro nos ha fallado. O bien estaba perezoso o simplemente bloqueado. Pasarse horas frente al ordenador, no es una solución muy acertada, así que ¿cómo ayudarle?

El bloqueo mental es algo natural en cualquier ser humano. La neurociencia nos habla de que la rutina o la monotonía no son buenas compañeras de nuestras neuronas. Cuando se nos presentan nuevos restos por resolver cuyas respuestas no son las mismas que aplicamos en el día a día, ejercitamos nuestra para que realice un esfuerzo extra. Pero si habitualmente trabajamos con paradigmas desconocidos, poco a poco iremos adquiriendo más destreza en darle solución a todo lo que no nos es familiar.

Pero, ¿cómo llegamos a una solución que nunca antes habíamos probado? Aquí aparece la innovación y creatividad, armas tan valiosas como útiles. Según varios expertos, está comprobado que una de las técnicas más empleadas y recomendadas para desbloquear nuestra mente es garabatear o dibujar. En concreto, Sunni Brown,coautora de Gamestorming – un libro de juegos para mentes inquietas que desean romper las reglas, innovar y promover un cambio -, es conocida por sus grandes visualizaciones de contenido en vivo. En su proyecto defiende que coger un lápiz y un papel y ponerse a dibujar alimenta nuestro cerebro y lo impregna de nuevas ideas, muy recurrentes en la resolución de problemas espinosos. Haz la prueba y verás como detrás de ese dibujo imperfecto, esas rayas que no significan nada se esconden cientos de nuevos pensamientos que comienzan a ser liberados. Eso sí, no utilices las herramientas tecnológicas para dibujar. No sirve. Este ejercicio es importante que se practique delante de un folio de papel de los de toda la vida, con un bolígrafo o lápiz de los de siempre. Así lo desea expresamente nuestra mente.

A parte de líneas sin sentidos, círculos interminables o cubos tridimensionales, si crees que tu idea tiene ya un pequeño hilo del que tirar, ¡dibújalo! Materializar aunque sea un esquema o mapa mental un tanto impreciso te ayudará a que este vaya tomando una forma más detallada. El cerebro funciona mejor cuando visualizamos nuestras ideas, ayudándonos a que éstas maduren y se desarrollen con mayor consistencia. Por lo que comienza por intentar darle forma en el papel a eso que asoma pero que tu bloqueo mental no te deja ver. Además, con este ejercicio, te enfocarás en el objetivo que quieres perseguir. Adiós a la dispersión y a la procrastinación por falta de inspiración. Ya no resultará raro que en las reuniones te vean dibujando, o al menos tienes excusa.

Otro de los recursos que suelen funcionar siempre es dejar de pensar. No analices tanto. La creatividad es un proceso que desafía la lógica y la racionalidad. Es mejor darle un descanso para que por sí sola sea convocada. Debe fluir por lo que no la presiones, que será peor. Por ello, el descanso durante un pequeño momento debe ser requisito indispensable a la hora de tomar una decisión importante. En ese tiempo, muévete. Desplázate a un sitio diferente. Da la vuelta a tu edificio, echa un vistazo a ese escaparate que tienes enfrente de la oficina u ojea alguna revista que nada tenga que ver con tu trabajo.

En proporción, lo ideal es trabajar durante 45 minutos efectivos y tener 15 minutos de descanso, sin embargo, si no puedes hacerlo, puedes tener una hora de trabajo continuo y ocupar cinco minutos para hacer algo distinto. A veces se nos olvida que en ocasiones no tener nada en qué pensar es importante para sentirnos bien.

A la vuelta a tu escritorio, garabatea o prueba con un brainstorming. Escribe todas esas palabras que te vengan a la cabeza en un folio en blanco sin análisis ni juicios. Además, algunos expertos recomiendan estar bien hidratados y, curiosamente, tener a mano una buena fuente de glucosa.

Homenaje a lo sencillo. Hay que pensar simple para buscar soluciones, cuando pensamos en complicado, se complica la solución. Teoría importantísima que todo directivo debe guardar en su carpeta ‘Los consejos más valiosos’ de su cerebro.

Si durante el día nada de esto te ha funcionado, déjalo. Olvídate de ello por completo y descansa, hasta que llegue la noche… Déjate siempre una libreta a mano al lado de tu mesilla de noche. Las camas de los mejores creativos disponen de un bolsillo donde guardar un cuaderno y un bolígrafo. Los expertos aseguran que toda la actividad mental florece cuando cae la noche. Durante ese momento en el que estás pegando a la almohada, pueden fluir las soluciones mas creativas y eficaces de las decisiones o proyectos que presentarás en la reunión de la mañana.

Caso práctico. El reto de Recursos Humanos en la innovación empresarial


Uno de los principales problemas de las empresas que desarrollan su actividad en un sector maduro, es atajar adecuadamente la constante innovación que solicitan nuevos mercados emergentes. Esto se aplica, sobretodo, a una industria tecnológica en cuyos consejos directivos el papel del director de recursos humanos funciona como pieza clave en el proceso de transformación. Las innovaciones empresariales traen consigo importantes cambios en la estructura de la misma, adaptándose casi por obligación a nuevos segmentos. Se trata de cuestionarse y superar la forma tradicional de hacer las cosas.

Supone un gran reto para un equipo directivo que debe permanecer bien cohesionado. Un caso de estudio y actual podría ser la innovación empresarial de una de las marcas más reconocidas de la alta relojería suiza.

Con calidad comparable a marcas de gran renombre y prestigio, dicha empresa ha merecido la fidelidad de clientes a escala global, por su sofisticado diseño, excelsa atención por los detalles, ingeniería de vanguardia, e inigualable precisión técnica. Pero le ha salido un competidor que no se conforma con un sector sólo, sino que precisamente es el gran experto en innovar. Apple.

Al presidente de nuestra empresa en cuestion, le preocupa que con el reloj digital Apple Watch pierda esos clientes tan selectos y afiliados al diseño exclusivo. Y es que la tradición relojera es uno de los sectores con más transformaciones en el producto.

Para afrontar con éxito la resistencia al cambio y el temor a innovar, la directora de Capital Humano de la compañía suiza percibió que las nuevas tendencias en el mercado relojero requerirán del apoyo de líderes de esclarecido pensamiento estratégico, además de colaboradores motivados por la acción e implicados en su rol. Siempre y cuando destaque su compromiso con la empresa, por supuesto. Así pues, implantó prácticas eficaces de Gestión del Talento después de desarrollar un adecuado programa de conciliación laboral y personal.

Pero ¿cómo se consigue una buena gestión del talento en casos de innovación? Lo primero que hay que hacer es concienciar del cambio. El empleado deberá decirse: “Me han dicho que hay un cambio y conozco el por qué del cambio y que va a cambiar”. El paso siguiente sería: “Entiendo y conozco las ventajas del mismo”. Aquí es fundamental incidir en la percepción positiva de la transformación en los empleados. Unas ventajas que van de la mano con la importancia de involucrar la función que cada participante del proyecto tiene en este proceso. Cada colaborador debe saber lo que hacer para llegar a ese objetivo. “¿Cómo voy a ayudar para alcanzar esa meta?”. Así lo enfocó la directora de Capital Humano: capacitó a las personas del equipo de trabajo en la nueva forma de hacer las cosas.

Y se preguntó: “¿En el supuesto de invertir en un portafolio de proyectos de transformación para acceder a la era de la relojería digital de alta tecnología, contamos con el capital humano para lograr este probable objetivo estratégico? Nuestra gente está comprometida con los valores y objetivos estratégicos de nuestra empresa, a la que sienten como propia. Son conscientes de las transformaciones a las que la empresa estará expuesta en un mercado en acelerada transformación. Aunque aún no saben cómo hacerlo”. Ya que para dicha directora, se debe “concienciar para el desarrollo de una cultura de innovación y no para garantizar la supervivencia de una línea de productos, de pronta obsolescencia”. En este punto, Recursos Humanos se convierte en la pieza clave para iniciar la transformación. Por tanto, su punto de partida será trabajar en el diseño de perfiles y modelos de competencias para los nuevos roles. Para dar el salto a la acción, el Comité de Dirección debe implementar además los ajustes necesarios una vez entendido y desarrollado lo anteriormente expuesto.

Sin embargo, aquí surge el temor del presidente: “¿Estamos poniendo en duda la credibilidad de nuestra marca?”. Para finalmente comprender que “este nuevo paradigma lo podemos alcanzar con clase, estética y estilo”.

Es evidente que una función de Recursos Humanos desplegada como agente de transformación empresarial, fortalecerá la competitividad y la vocación innovadora de cualquier organización destinada a destacar como caso emblemático de éxito.

«Tenemos la responsabilidad de ser visibles»


Silvia Leal es experta en liderazo y energía innovadora, creadora del método Inova 3DX, escritora y reconocida como una de las diez pensadoras más influyentes de España.

Cuando llega el Día de la Mujer parece que los medios se empeñan más en sacar más información sobre mujeres directivas que el resto del año. ¿Cómo crees que se puede visibilizar el talento femenino a lo largo de todo el año?
Es nuestra responsabilidad, debemos tener un perfil más activo para hacernos más visibles y transmitir nuestro mensaje, por eso me gusta mucho las iniciativas como Plataforma Experta, un espacio para que se pueda acceder  las profesionales más destacadas de los diferentes sectores y materias y contar con ellas para proyectos. Hay que aprovechar estos regalos. 

Tienes una formación amplísima: Doctora, experta en Innovación y Tecnología, Directora Académica de programas de Innovación y Tecnología, (IE Business School),  Terapetua Psico-Corporal, Asesora de la Comisión Europea, (Agenda Digital, e-Skills). Miembro del Consejo de CIONET, (Red de influencia del campo tecnológico). Consejera de Thinking Heads, (digital). Autora de Lid Editorial, (Ingenio y Pasión). ¿Cómo ves tu trayectoria profesional?
La verdad es que estoy muy contenta, empecé a trabajar desde la tecnología y he ido evolucionando hacia la innovación digital, y, la verdad, es que he tenido éxito y he encontrado mi sitio, lo que me permite también atraer más mujeres a este hueco y trabajar con ellas.

Ingenio y Pasión fue recomendado por Risto Mejide, que suele crear tendencia con sus recomendaciones. ¿Qué te llevó a escribir el libro?
El libro es el resultado de mi tesis doctoral. El Director General de la editorial quiso publicarlo y lo que hicimos entonces fue adaptarlo para un público más general, le dimos un toque de humor, para que fuera más divertido y lo publicamos. La verdad es que fue una experiencia muy bonita.

Tus publicaciones y conferencias giran en torno al método Innova 3DX, del que se ha hecho eco la mismísima Forbes. ¿Nos puedes explicar brevemente en qué consiste?
Es una metodología para detectar fugas de energía innovadora y que propone averiguar las fugas a través de tres ejes: el ecosistema creativo, el potencial innovador, la pasión por la innovación. Lo que hacemos es dar las medidas y las pautas para atajar o eliminar esas fugas y redirigirlas hacia donde son necesarias en el trabajo del día a día.

Con la cantidad de actividades que realizas, ¿cómo organizas tu día a día?
Todo depende de si viajo o no viajo. Si me toca viajar aprovecho cada segundo en el tren o en el avión, soy hiperproductiva e intento despejarme las tardes para estar con mis hijos. Normalmente en torno a las cinco o seis de la tarde dejo de trabajar para estar toda la tarde con ellos, y una vez que ya están acostados, retomo de nuevo el trabajo antes de irme a dormir.

¿En algún momento de tu carrera has sentido más presión a tu alrededor por tener puestos de responsabilidad y ser mujer?
Nunca he sentido presión en mi casa, ni cuando tuve un puesto de mucha responsabilidad, pero sí que es cierto que en algunos ambientes empresariales sí he podido sentir presión. Lo que ocurre es que con el paso del tiempo he aprendido qué quiero y qué no, que es lo que me interesa y lo que me aporta de verdad y buscar esas opciones que consigan ayudarme a sacar mi trabajo adelante sin necesidad de ser cuestionada o presionada.

¿Por qué crees que siempre se le pregunta a la mujer sobre conciliación? Al final parece como que la responsabilidad cae siempre en el sector femenino, cuando a la hora de conciliar entrar muchos más factores en la ecuación, como puede ser la empresa donde trabaja o la situación de su entorno.
No es sólo nuestra la responsabilidad pero al final está claro que una madre es una madre. Si un hombre no concilia me parece fatal pero que una madre no concilie creo que es algo gravísimo. Puede haber momentos que por picos de trabajo o situaciones familiares difíciles una madre tenga que estar tiempo fuera del hogar pero lo deseable es que a medio y largo plazo se busque ese equilibro.

Ahora que para los puestos de trabajo se piden siempre tantos requisitos y tantas competencias, ¿qué crees que tiene que tener una persona que trabaje contigo? ¿Cuáles son esas cualidades que para ti son imprescindibles?
Soy muy exigente así que buscaría una persona con gran nivel de autoexigencia, que estuviera formado, que fuera perfeccionista, con autonomía y que fuera capaz de aprovecharla. Y sobre todo, gente que sepa crear muy buen ambiente, eso es muy muy importante, fundamental.

Se te ha reconocido como una de las diez pensadoras más influyentes de España. ¿Quiénes son tus modelos de referencia para ti?
Las personas que me acompañan en mi día a día, leo mucho e intento aprender de todos los que me rodean para inspirarme: alumnos, proveedores, clientes…, tengo muchos modelos de referencia a mi alrededor.

Y, por último, nos gustaría que una mujer exitosa nos explicara cuál es su definición de éxito.
Alcanzar tu deseo y cumplir tu sueño. Ya está.