«España está aprendiendo a invertir en nuestro propio talento»


Javier Andrés Marín, fundador y CEO de ticketea, anima a todo emprendedor a que apueste y siga hacia adelante con su proyecto de negocio. «Con una buena idea, se puede lograr un producto global; y no hace falta haber nacido en Estados Unidos», dice en esta segunda parte de la entrevista.

Una de las claves para alcanzar el éxito es realizar una buena gestión de las personas de la empresa. Por eso, Javier Andrés Marín afirma: «Si generamos un ambiente donde se respire alegría, eso se nota en cada cosa que hacemos».

¿Cuáles son los principales valores de la empresa con los que deben coincidir sus empleados?

Además de las cosas obvias: profesionales, inquietos, gente versátil… los ticketeros somos gente eficaz, todo lo medimos con datos, datos y datos. Así sabemos lo que funciona y lo que no, y podemos ser honestos con nuestro equipo, nuestros jefes y con los clientes.

Un valor principal de ticketea y su plantilla es la fiabilidad, ser fiables. Nosotros lo conseguimos gracias a nuestra capacidad de análisis de datos. Sabemos lo que hacemos, cómo lo hacemos y qué resultados da.

Además, me gusta que los empleados de ticketea sean positivos: la energía y el buen humor se contagia. Me gusta que a la plantilla le guste la cultura, los eventos que tenemos entre manos, tenga iniciativa, proponga y encuentre espacios para crear. Si generamos un ambiente donde se respire alegría, eso se nota en cada cosa que hacemos: desde un tuit a una reunión.

Mientras la compañía continúa evolucionando, ¿qué tipo de perfiles van siendo los más requeridos?

Nuestro departamento de talento (recursos humanos) está siendo fundamental últimamente porque la evolución de la compañía nos ha obligado a buscar nuevos perfiles. El crecimiento ha sido en horizontal: si hay más eventos, el departamento comercial crece, también lo hace el técnico porque la web crece y el de operaciones porque hay más venta de entradas y pagos. También necesito más promoción, marketing y atención al cliente. Hemos crecido en todos los departamentos por igual.

Muchas personas se quedan únicamente con la idea de negocio sin pasar a la acción. ¿Cuál fue para usted el factor determinante para dar el salto?

Desde pequeño me educaron sobre la importancia de crear y aportar cosas. Por ello, tras siete años de experiencia en consultoría estratégica, sentía esa necesidad de hacer algo por mí mismo. Ese impulso que yo sentía dentro de mí, y que ahora también trato de trasladar a los alumnos a los que doy clase, fue el que me empujó para adelante y fundar mi propia empresa. Siempre les digo que con una buena idea, se puede lograr un producto global. Y no hace falta haber nacido en Estados Unidos.

Gran parte de su aprendizaje en el mundo de los negocios lo adquirió precisamente allí, en Estados Unidos. ¿Qué considera que tiene que aprender España del emprendedor estadounidense?

Creo que hay varios puntos en los que estamos mejorando, pero lentamente. Por un lado, España está aprendiendo a invertir en nuestro propio talento, aunque llegar a este punto ha costado mucho. Cada vez hay más personas, fondos, inversores que están apostando por la tecnología y el I+D+I como forma de hacer avanzar el país y están apostando por ayudar a emprendedores a sacar sus ideas adelante tal y como pasa en Estados Unidos, que nos lleva mucha ventaja. Si tuviéramos algo más de ayuda desde las administraciones, el circulo sería perfecto. Así, sería más habitual que emprendedores se lanzasen a intentar sacar sus ideas y proyectos adelante tal y como pasa en Estados Unidos.

Ticketea cumple seis años este mes de noviembre. ¡Enhorabuena! ¿Con qué se queda de lo aprendido hasta la fecha?

¡Gracias! Si miro seis años atrás y pienso lo que yo pensaba que iba a ser ticketea en 2015, no hubiera imaginado todo lo que hemos conseguido: Londres, Milán, Berlín, Barcelona, Vigo, Alicante y Madrid, líderes en festivales y música indie, más de 80 teatros trabajando con nosotros, vender entradas en 145 países, más de 70.000 eventos en la web… así que lo aprendido en estos seis años es que no puedes dar nada por sentado, que no puedes poner límites a tus sueños y que si confías plenamente en tu idea, tu trabajo y tu equipo puedes conseguir muchas más cosas que las que tenías planeadas.

¿Cómo ve a la compañía dentro de otros seis años?

Dentro de seis años me encantaría que ticketea fuese reconocida como una empresa que ha puesto su grano de arena en el desarrollo del sector cultural y de los eventos en España, que hemos ayudado a artistas, músicos, actores, directores de escena… a que sus eventos estén bien gestionados y promocionados, con más entradas vendidas, para que cada vez más personas sean capaces de vivir de su talento.

Me encantaría ser una referencia a la hora de encontrar cursos, congresos y conferencias que fomenten la formación de nuestra sociedad; y me fascinaría seguir sintiendo que hemos permitido a una generación entera vivir, como dice nuestro lema, mucho más intensamente. Porque aquello que vivimos en un concierto, festival u obra de teatro se vive de una manera intensa y se recuerda durante largo tiempo.

Y si me preguntas sobre expansión, números, ventas… pues queremos seguir creciendo en España, en Europa, nos gusta mirar hacia Latinoamérica… pero con paso firme y sobre seguro. No vamos a tomar decisiones que pongan el riesgo todo lo que hemos conseguido hasta ahora.

«Hay que saber delegar usando mucha inteligencia emocional»


Javier Andrés Marín es fundador y CEO de ticketea, una plataforma tecnológica que simplifica la forma de organizar eventos y vender entradas. ¿El propósito? Hacer accesible la cultura, facilitar la creación y el acceso a la multitud de eventos culturales de una forma sencilla y directa, sin complicaciones.

Prueba de convertirse en una solución que muchas personas estaban buscando, ticketea se ha ganado el reconocimiento de muchos: premio como mejor webshop de Cultura y Ocio en los Premios de e-Commerce 2015, premio a la empresa con el producto más innovador en los Premios E-commerce Awards 2012, finalistas de los Premio Ficod (Foro Internacional de Contenidos Digitales) como Modelo de Negocio Innovador en 2010. Además, esta pequeña empresa, que cuenta ya con un total de 60 empleados repartidos en varias sedes y países, fue seleccionada en 2014 como una de las 20 mejores PYMES para trabajar en España según la organización internacional Great place to work.

Durante la entrevista, de la que os presentamos esta semana la primera parte, el fundador de ticketea, reconoció que una de las habilidades que ha tenido que reforzar ha sido su «capacidad para gestionar un grupo muy grande de personas».

Otro de los retos de todo CEO o directivo en cualquiera que sea su sector de actividad es el de «aprender a delegar el proyecto a otros, es una transición que todo emprendedor debe aprender a gestionar». «Saber gestionar ese paso con mucha inteligencia emocional y sin perder de vista los valores que siempre he querido para mi, para la empresa y de la gente que trabaja en ticketea», es de las habilidades más importantes y, a veces, más difícil del emprendedor.

¿Qué diferencia a ticketea de otras compañías que operan también dentro del mercado del ticketing?

La principal diferencia y también clave del éxito de ticketea es que la solución tecnológica está preparada para que un organizador pueda crear su evento en apenas dos minutos y comience a vender entradas inmediatamente después. Le ofrecemos la posibilidad de controlar en todo momento la venta, el precio, el tipo de ticket, permitiéndoles estar en el centro de las decisiones. Por eso nos gusta decir –es un lema en el que insistimos mucho– que somos los socios tecnológicos de los organizadores de eventos.

Creo, además, que también nos diferencia nuestro estilo. Somos una empresa joven, que se comunica con sus usuarios y organizadores de una manera muy cercana, con una plantilla muy versátil que ha desarrollado productos sencillos de usar, una gran capacidad de marketing y promoción, crecimiento internacional y mucha credibilidad y marca reconocida entre los grandes y pequeños promotores.

¿Cuál es la clave para ganarse la confianza del cliente en un mercado tan competitivo y extenso como el e-commerce?

En nuestro crecimiento, que ha sido rápido, pero siempre sobre seguro, ha sido muy importante que en cada paso del camino hayamos demostrado que todo lo que decimos que sabemos hacer, es cierto que lo sabemos hacer. Para ganarse la confianza de un cliente es muy importante ser honesto con él, no exagerar los logros que va a alcanzar con tu ayuda y no tener ningún problema en decir: «no».

Un cliente al que le dices: «esto que me pides yo no puedo ofrecértelo» es probable que vuelva más adelante por otro producto o porque ya estás preparado para ofrecérselo. Uno al que le mientes, seguramente no regresará jamás.

¿Qué le llevó a encontrar esta oportunidad de negocio?  

Ticketea surgió de la necesidad de un amigo, que quería participar de manera solidaria en el Mongol Rally –el ‘París-Dakar de los pobres’–, pero se encontró muchas dificultades para recaudar fondos a través de la venta de entradas de eventos que quería organizar para financiarse la competición. No existía ninguna forma de recaudar el dinero a través de un sistema de venta de entradas, que fuese intuitivo, sencillo y abierto a todo el mundo. Por entonces, año 2009, yo estaba cursando un máster en el Instituto de Empresa y se me ocurrió hacer mi proyecto del plan de negocio del máster sobre una plataforma que permitiese a cualquier persona crear eventos, promocionarlos y vender entradas a través de Internet. Así nació ticketea.

¿Qué habilidades como fundador y CEO ha tenido que reforzar en su trayectoria en ticketea?

He profundizado, obviamente, en mis conocimientos sobre programación, informática, legal o marketing, ahora sé mucho más que cuando empezamos. He aprendido mucho durante todo este camino, pero lo más importante ha sido tener que reforzar mi capacidad de gestionar un grupo muy grande de personas: desde inversores o el consejo de administración, a clientes, empleados, proveedores o usuarios. Todos con sus ideas, ambiciones, miedos y características, a veces similares y a veces diferentes. Por suerte, han ido creciendo paulatinamente y he podido trabajar cada ámbito.

Con respecto a la gestión de personas, ¿a qué retos se enfrentaba al comienzo y cuáles son los de hoy?

Cuando empezamos, éramos una plantilla pequeña que lo hacíamos y controlábamos prácticamente todo como una pequeña familia. El reto por entonces era convencer a profesionales de diferentes ámbitos para que confiasen en ticketea y dejasen sus empleos para apostar por este proyecto.

Una vez que este reto se superó y notamos que ya no nos costaba atraer talento, el reto durante la etapa de crecimiento de la empresa fue que la plantilla no sintiera que la empresa se deshumanizaba o había perdido nuestro estilo de hacer las cosas como seña de identidad. Quería que todo el mundo sintiera que ticketea seguía siendo un sitio donde nos importaban las personas.

Ahora que hemos crecido hasta los 60 empleados, en varios países y sedes, y que me es muy complicado estar en todas las oficinas, reuniones o decisiones, mi reto personal ha sido aprender a delegar el proyecto a otros, es una transición que todo emprendedor debe aprender a gestionar. Para mí no ha sido complicado porque tengo un equipazo conmigo, pero mentiría si no dijese que hay que pasar por esa transición, saber gestionarla con mucha inteligencia emocional y sin perder de vista los valores que siempre he querido para mi, para la empresa y de la gente que trabaja en ticketea.