La técnica del sacacorchos: «Hay que llevar al candidato al último minuto de la conversación»


Seleccionar un candidato para el perfil adecuado, en ocasiones termina siendo un quebradero de cabeza, pero si a eso le sumamos que ese candidato debe integrarse en un grupo de trabajo, la tarea es el doble de difícil. Por ello, Sebastián Martín, socio de 360 Talent, ha coordinado un seminario destinado a orientar a profesionales del sector de recursos humanos para que sus procesos de selección sean todo un éxito.

El seminario Seleccionado Equipos, celebrado este jueves en las oficinas de 360 Talent, buscó crear un evento de lo más participativo, exprimiendo cada una de las capacidades y reflexiones de los asistentes, entre los que se encontraban directivos y empleados de múltiples empresas nacionales e internacionales.

Para iniciar el proceso, las primeras preguntas que debe hacerse un reclutador son “¿qué necesito incorporar?”, “¿qué quiero?”, “¿cómo lo selecciono?” y “¿dónde lo encuentro?” Una vez sale a relucir ese “mirlo blanco” o perfil del candidato ideal, lo siguiente es conocerlo. Algo que no se podría conseguir con unas simples preguntas ya preparadas tanto por el entrevistador como por el entrevistado antes de salir de casa.

Y ahí está la clave. Hay que averiguar cómo es realmente esa persona. Darse cuenta de su esencia y no de sus respuestas. Sebastián Martín propone leerse con cuidado su currículum vitae, pero reconoce que en ciertas ocasiones ha preferido no mirar nada de ese portfolio, donde suele estar lo mejor, por supuesto. Con un propósito: no dejarse influenciar en el proceso cognitivo que supone encontrar a la verdadera persona que hay detrás del candidato. Una labor que sólo se consigue cuando el seleccionado se comporta con naturalidad.

«Hay que llevarle hasta el último segundo de la conversación. Sacaremos mucha más información», indicó. «No importa lo que se le pregunte, lo importante es no dejar de hacer preguntas. De todos los temas se llega siempre a conclusiones que nos transmiten cómo es de verdad ese candidato», subrayó Sebastián.  Para ello, aconseja usar la técnica del sacacorchos o de las capas de una cebolla, es decir, insistir tanto en algo que la otra persona termine diciendo lo que realmente piensa; llegar a dejarle sin una respuesta preparada. Por eso, para el socio de 360 Talent, «hay que crear desorden durante la entrevista para coger más desprevenido al entrevistado».

Durante el seminario, proporcionó una lista de preguntas generadoras de desorden en el candidato. “¿Por qué tienen pelo las pelotas de tenis?”, “¿Crees en el Big Foot?”, ”¿Cuántas farolas hay en Las Rozas?”, son algunas de las preguntas que los reclutadores de talento de grandes y conocidas empresas utilizan cada día en sus entrevistas para descolocar a sus interlocutores. Ahí estará la intuición de cada uno para comprobar esa creatividad, ese carisma, carácter o talento con el que conformará al entrevistado.

Como muchos consideran, una entrevista no se cierra al levantarse de la mesa y estrecharse las manos. El proceso de selección continúa, y de la forma más casual. Ya sea de camino al ascensor o una llamada de teléfono, aprovechando la relajación y confianza de ese mirlo blanco. Una cuestión que abrió cierto debate en la sala e hizo reflexionar a más de uno. ¿Hasta dónde llega la ética moral del reclutador de personal para usar unas u otras tácticas?

Todo se debe complementar, entre otras muchas técnicas, con entrevistas; dinámicas de grupo, en mayor o menor medida y dependiendo de la consideración de cada profesional de recursos humanos; pruebas profesionales; referencias o test, considerado este último por algunos como «la opinión de alguien sobre sí mismo».

 

Siete consejos para ser un buen director de orquesta


Si te estrenas como líder de equipo o llevas poco tiempo dirigiendo un proyecto quizás te estás preguntado, ¿qué es exactamente ser un líder? o ¿cómo puedo sacar el máximo partido a mi nuevo rol? Aunque la respuesta a estas preguntas dependerá en gran medida de la empresa en la que trabajes, aquí tienes siete consejos que pueden ayudarte a gestionar con éxito tu equipo y tu trabajo:

  • Reparte de manera justa las tareas. Uno de los roles principales de cualquier líder consiste en distribuir el trabajo. No muestres preferencias por ninguno de los miembros del equipo, trata de asignarle a cada uno aquello que creas que pueda gestionar mejor o deja que ellos elijan la tarea donde a priori puedan aportar más valor.
  • Predica con el ejemplo. Actúa como te gustaría que lo hiciera tu equipo. Evita que se generen cotilleos sobre otros compañeros y trata de solucionar los problemas que surjan entre ellos.
  • Participa en todas las tareas, también en las menos agradables. Tu equipo valorará que te impliques en cualquier tipo de trabajo, también en aquellas labores más difíciles o aburridas.
  • Tomas las decisiones complicadas. Aunque generalmente no tendrás la autoridad para despedir o contratar personas, eres el responsable del éxito del grupo y por ello debes hacer las recomendaciones pertinentes a quienes sí tienen esa autoridad. Es importante que participes en la toma de decisiones que afecten directamente a la composición de tu equipo de trabajo.
  • Sigue las directrices marcadas por tu empresa. Aunque en ocasiones quieras hacer excepciones con respecto política de actuación de la compañía, no des ese paso sin consultarlo previamente. De esta forma evitarás problemas legales para ti y para tu empresa.
  • Sé feliz. Puede parecer innecesario pero tu estado de ánimo afecta directamente al trabajo del grupo. Si tienes una actitud positiva y creas un buen ambiente tu equipo trabajará mejor.
  • Apoya siempre a los miembros del equipo. Celebra sus éxitos pero apóyales también en sus fracasos. Recuerda que los errores sirven también para aprender y no sólo para culpar a las personas por cometerlos.

Liderar un equipo es un paso importante en tu carrera profesional, ¡aprovecha la oportunidad!