Todo gran cambio empieza por una pequeña idea.


Llevas ya unos meses dándole vueltas al asunto. Hay algo que tú quieres cambiar en tu empresa y que sabes que lo mejoraría todo. Estás seguro de que el cambio será a mejor, y sin embargo, siempre te quedas en el intento porque tu equipo no te acompaña o porque tú mismo no pones el ímpetu suficiente.

La próxima vez que un cambio pase por tu cabeza usa estos pasos y planifica tu jugada, ya verás como la actitud del resto de tu equipo te acompañará y ayudará:

Primero: echa un vistazo a tu alrededor y elige el equipo que quieres que forme parte de este cambio. aveces no tenemos elección pero en caso de tenerla es importante que elijamos a las personas más proactivas. Hay personas que tienen más miedo al cambio y personas que están más predispuestas a el, es importante localizarlas y apoyar en ellas nuestro equipo.

Aunque hayamos elegido a las personas con más predisposición de cambio posible, todo el mundo necesita un empujoncito. Por ello es importante que prepares tu argumentario, las ventajas que obtendréis con tu propuesta y, en definitiva, el motivo que justifique el esfuerzo.

Como refuerzo, es positivo que crees una sensación de oportunidad única. Que transmitas urgencia. En especial en trabajos donde la cosas están muy estancadas es importante para movilizar a un equipo que a todos os una el sentimiento de que es ahora o nunca.

Segundo: Actúa con planificación, paso por paso. Fíjate pequeños logros a corto plazo y felicita a tu equipo si se consiguen. En esta fase los cambios no serán rápidamente visibles por eso tenemos que transmitir a nuestro equipo que esto va a ser así para que no se frustren o abandonen a la primera.

Tercero: Cuando los cambios empiecen a dar sus frutos todo será más fácil pero no por ello tenemos que pensar que nuestro esfuerzo ha acabado aquí. Ahora queda alinear a todo el equipo en torno a los logros conseguidos e instaurar el sentimiento de pertenencia a este cambio.

Los grandes cambios conllevan un cambio de filosofía o de estrategia y esto no es algo que se vaya a conseguir de un día para otro. Por ello la paciencia es clave pero también fomentar la comunicación y las experiencias en torno a este cambio.


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