Pedir un aumento: Afrontar el resultado


Terminamos preparándonos para afrontar el sí o el no. Pedimos un aumento y nos han dicho que vale o nos han dicho que ni en broma. No se acaba ahí nuestra labor, el pedir un aumento transciende de la resolución misma y nuestra situación laboral continúa más allá de ese momento.

Creo, que por lo general, no nos preparamos para una cosa ni para la otra.

Si nos dicen que sí lo mejor es que no alargues mucho la situación. Es decir, cuando nos dicen que sí se nos pone cara de tontos y solemos irnos por las ramas o sentirnos algo incómodos. Tampoco es que esto sea muy peligroso, normalmente no dirás nada que estropeé el momento ni ponga en entredicho tu futuro en la empresa cuando te acaban de subir el sueldo.

En estos casos simplemente agradece la confianza y haz notar tus ganas de volver al trabajo y tu ilusión por continuar con lo que estabas. Muéstrate complacido por ser recompensado con algo que mereces y sé cordial, nada más.

En caso de que nos digan que no es más complejo porque automáticamente podemos optar por mostrarnos desvalidos o agresivos.

Desvalidos es siempre mala opción ya que si nos acaban de decir que no ¿Para qué queremos dar pena? No vamos a crear más que cierta incomodidad con nuestro responsable que no se va a sentir a gusto en su día a día trabajando con alguien al que ha hecho tanto daño.

Pero agresividad es aún peor ya que olvidaremos ser educados, agradecer su tiempo… no tenemos que comportarnos como si nos hayan quitado algo que es nuestro (aunque en parte pueda ser así en tu opinión) si no que tenemos que mostrarnos amables y cordiales. Eso sí, vamos a dejar claro a nuestro responsable que esperábamos conseguir el aumento y vamos a poner el foco en los motivos que nos ha puesto para no dárnoslo (estemos o no de acuerdo) y a decirle que trabajaremos para mejorarlos.


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