Lidiar con el fracaso: Sin fantasmas


Es matemático, allá donde hay una persona que ha fracasado o que no ha conseguido los objetivos que esperaba hay una pequeña conspiración en contra suya por motivos extra profesionales. O eso dicen ellos, claro.

Esto pasa desde que éramos pequeños, no lidiamos bien con el fracaso y siempre recurrimos al típico: el profesor me tiene manía. 

Y claro que a veces pasa, a veces las personas nos tienen un odio personal que trasciende a lo profesional, pero no es lo más común. Lo más común es que seas incapaz de gestionar tu fracaso internamente y culpes a alguien externo de él.

En estos casos no nos paramos a pensar que lo que sucede es que nosotros nos creemos el mejor candidato pero eso no significa que siempre sea así. Y aunque así sea y la persona encargada se equivoque ¿Su equivocación supone una conspiración u odio personal?

Además este tipo de actitudes solo llevan a la auto indulgencia, a no buscar motivos de mejora ya que claro, la culpa es siempre de otros. En ese caso nosotros no tenemos nada que mejorar, no hemos hecho nada mal, lo hemos hecho todo perfecto pero es que hay una conspiración en contra nuestra.

Lo curioso es que solemos afirmarnos en estas posiciones cuando las contamos a un ser querido o a un compañero y claro, este está de acuerdo. Pero piensa, ¿qué te va a decir? La postura más cómoda es decirte, sí claro, esa otra persona es inutil, tú vales más.

Por favor, en tu próximo fracaso, aunque tengas motivos para pensar que lo es, aleja de tu mente todo lo que suene a conspiración. Piensa que hay cosas que puedes hacer mejor o que a veces la suerte tiene un papel determinante, pero sin fantasmas.


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