Lidiar con el fracaso: Reflexión


Hoy ponemos el punto final a nuestro monográfico sobre cómo atravesar esos momentos de fracaso con una reflexión muy interesante: ¿Querías triunfar? y en ese caso ¿por qué lo querías?

El día a día hace que nos convirtamos en seres bastante rutinarios, en personas que actúan más por automatismos que por reflexiones profundas. Esto quiere decir que en el caso del éxito, nos lo han dado en un formato que quizá no siempre es el que nosotros deseamos.

Un ascenso, tener más responsabilidad, más sueldo, menos tiempo. Casi nunca nos planteamos el destino, simplemente corremos hacia allá, hacia el ascenso, el nuevo contrato… Pero pocas veces nos paramos y nos preguntamos si de verdad queremos eso.

Un momento de fracaso es ese momento donde todo se para y coges distancia, es un buen momento para que te hagas esa pregunta porque quizá uno de los motivos que te ha llevado a fracasar es que realmente no lo querías o simplemente que ese no era tu trabajo ideal o tu puesto.

En caso de que la respuesta sea sí, bien, sí que querías ese ascenso, ese trabajo, ese trato con el cliente ¿Por qué lo deseabas tanto? Porque muchas veces queremos algo pero no por los motivos adecuados.

¿Qué son los motivos adecuados? Muy sencillo, loa motivos adecuados son aquellos que nos motivan tanto que nos hacen sacar lo mejor de nosotros. Por ejemplo, el dinero, por sí mismo, no suele ser un motivo muy poderoso. Así que en un momento tan delicado aprovecha para pensar si realmente lo querías y es lo mejor para ti y los motivos que te han llevado a quererlo tanto.


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