Liderazgo emocional: motivación


Más allá de saber cómo autogestionar tus emociones también has de saber gestionar las de los demás pero para ello tienes que aprender a identificar actitudes proclives a ser dirigidas.

Por ello tenemos que saber que no todo el mundo va a actuar de la misma manera, más allá de sus prejuicios o sus valores lo que realmente importa es la motivación que tiene cada persona para alcanzar los objetivos.

Partimos de la base de tu propia motivación. Tú tienes que estar motivado para ser un líder emocional ¿Por qué? Porque la motivación es el eje de cualquier emoción ya que controlar las mismas requiere de una energía constante que no serás capaz de gestionar si no estás motivado. Por ello encuentra tu motivación, un motivo, una razón por la que quieres liderar.

Y después busca a otros que tengan motivación por cumplir los objetivos.

Seamos realistas, esto de la inteligencia emocional no es encantar serpientes, no es hipnotizar, no es magia. Es simplemente una gestión habilidosa de las emociones de los individuos llegando a tener el control de la gestión emocional de un grupo para poder dirigirlo. Pero ese grupo necesita estar motivado para llegar al destino que tú quieres que lleguen.

La motivación puede ser profesional o salarial por norma general. Pero los grandes líderes añaden a estos dos factores (siempre añaden, nunca sustituyen) el factor personal. Líderes que usan la admiración o cariño hacia su persona para incrementar la productividad etc

Pero en el día a día detectar la motivación es fundamental. Quién quiere qué y cómo puedo dárselo para usar su motivación a mi favor.

 

 


Deja un comentario