Liderazgo cotidiano: Confianza


Sí, el liderazgo es cuestión de confianza. El problema con la confianza es que es muy complicado ganarla y muy sencillo perderla y necesita de ciertas pautas que has de tener en cuenta.

La confianza es un camino de largo recorrido por lo que lo primero que has de tener en cuenta es la constancia. Tu actitud y tu forma de comportarte con tus compañeros ha de ser invariable.

En segundo lugar ten en cuenta que la confianza no es un atributo que te adorna. Es un error muy común que nos creamos “dignos de confianza” por nuestra forma de ser. No engañamos o mentimos y claro, eso es digno de confianza. Además somos buenos trabajadores y hacemos nuestro trabajo de manera excelente, es decir, una garantía. Por lo tanto tanto personal como profesional consideramos que ya tenemos la confianza que necesitamos para ser líderes, pero no es así.

Todo lo anterior son “musts” obligaciones que han de sustentar tu posición como líder pero que no van a conformar una posición digna de confianza.

La confianza no habla solo de cómo haces las cosas en tu empresa si no de cómo haces sentir a los demás con respecto a las cosas que haces en la empresa.

Para ello tenemos muy en cuenta una monitorización constante de qué sienten y qué piensan los miembros de nuestra plantilla. Este conocimiento demuestra interés por tu parte lo cual genera confianza para contarte próximos problemas o pensamientos y además te permitirá conocer mejor a las personas de tu equipo porque cada persona te otorga su confianza por un motivo distintos.

Para algunos es básico sentirse apreciados y en constante apoyo, para otros formar parte de grandes proyectos, para otros que les des la voz cantante en ciertas ocasiones, para otros que atiendas a sus necesidades personales… en definitiva, sin escuchar nadie confiará en ti.


Deja un comentario