Employer branding: Definir objetivos.


Una vez hemos estipulado qué queremos conseguir hemos de pautar nuestros objetivos. ¿En qué consiste?

Como vimos en el caso anterior, es necesario que proyectemos nuestra idea de la imagen que queremos como empresa empleadora. Esto, como vimos tiene que ser coherente con nuestra estrategia de negocio y a su vez consecuente (aunque implique avanzar) con la situación pasada y actual que se da y se ha dado en el seno de nuestra empresa y también en el qué y cómo hemos comunicado esto.

Nuestros objetivos son mucho más concretos. Suponen datos, suponen cifras y en última instancia se pueden tangibilizar.

A nivel externo ¿Qué quiero? Quiero captar talento, bien, pues tengo que conseguirlo. He de marcarme un objetivo razonable, pero que mejore lo que obtengo actualmente. Quizá no puedo optar a los mejores alumnos de harvard por mi status o salario pero hay otras maneras de captar talento. ¿Cómo?

Con una estrategia de Employer Branding adecuada veremos cómo cuando publicamos nuestras ofertas de empleo los candidatos ahora son más, cómo en las entrevistas los candidatos nos hablan de que han oído hablar de nosotros y que les gustaría trabajar aquí porque: «creen que nuestra filosofía encaja con ellos a la perfección» Seguramente cuando esto pase verás que los resultados de generar una buena marca empleadora son tangibles.

¿Y a nivel interno? A nivel interno los objetivos son menos tangibles y medibles pero también han de ser exactos. Podemos medir la satisfacción de nuestros empleados antes de empezar con nuestra estrategia de marca interna y luego después de haberla llevado a cabo y los resultados nos sorprenderían.


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