El éxito es… ser coherente


Para terminar nuestra revisión a los factores más determinantes para que tu empresa consiga el éxito vamos a hablar de la coherencia. La coherencia no hace referencia solo a mantener los hábitos y prácticas que te han llevado a triunfar si no también a instaurar ciertas pautas que puedan servirte de guía cuando el día a día te haga perder la visión de cómo quieres actuar.

Precisamente porque la coherencia habla más del cómo que del qué. Habla de cómo nos expresamos, de nuestro tono. No solo a la hora de hablar nosotros si no de cómo se expresa nuestra empresa.

Sí, tu empresa se comunica y tiene una forma de hacerlo. Esa forma de hacerlo es básica para aportar coherencia. Por ejemplo, si tienes una marca tecnológica, que siempre va a la última en la que los consumidores confían porque creen en que capacidad para ir un paso por delante y tu tienda online va lenta o se atasca… mal vamos.

Pero la coherencia no es importante solo para los clientes si no también para los propios empleados. nos sorprendería comprobar cómo una falta de coherencia con lo que hacemos y cómo lo hacemos hace que nuestros empleados se desliguen emocionalmente de nuestro proyecto.

Porque la coherencia es al fin y al cabo nuestra mayor arma para obtener credibilidad. Nadie cree en una empresa que hoy te habla de tú y mañana de usted. una empresa dónde hoy te atiende alguien muy divertido y mañana alguien tremendamente borde.

La clave de la coherencia es tener clara nuestra personalidad, nuestra estrategia. Las grandes empresas incluso la definen con un documento estratégico que habla de su tono y su estilo.


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