El éxito es: el trato con el cliente


 

No, no todo es el resultado. Gran parte del resultado final de las relaciones con tu cliente dependerán de cómo lo trates. evidentemente todo el mundo tiene su mirada puesta en los resultados pero en el vaivén del proceso tú puedes hacer mucho por poner al cliente de tu lado, te enseñamos cómo.

Estás siempre disponible. Tu mentalidad ha de ser la de alguien que es experto en resolver problemas y el cliente está ahí porque tiene uno y tú puedes solucionarlo.

Efectivamente, porque tú siempre puedes solucionarlo. tienes una experiencia y un bagaje y a veces, hacer partícipe al cliente de las dificultades que resolver su problema entraña nos hace transmitirle nuestras preocupaciones. Error. Nuestra disposición es siempre la de que podemos y vamos a arreglarlo, se le informa al cliente del proceso pero desde la certidumbre de que puedes, nunca transmitiendo un ya veremos a ver cómo sale todo esto.

A veces no sabemos algo, pero lo vamos a averiguar. No se trata de saberlo todo si no de tener la actitud mediante la cual podemos saberlo todo.

El cliente al fin y al cabo quiere tener consciencia de que te has hecho responsable de su problema, de que te encargas de ello y está en tus manos. Por eso tienes que mantenerlo siempre informado, tener un contacto constante. un contacto que no supone ser intrusivo, simplemente un e-mail sobre el estado de su problema ayuda mucho ya que la incertidumbre puede crispar mucho al cliente.

Sé escrupuloso con los tiempos. Medir expectativas temporales y ajustarte a los tiempos. Esto va a estar como tarde este día y ten en cuenta posibles eventualidades. Intenta que el retraso de un encargo sea algo absolutamente excepcional y nunca una constante.

Informa sobre el resultado y recoge feedback. Escucha qué le parece al cliente y ten perfecta consciencia de si el cliente está o no está satisfecho.


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