El arte de presentar: Impresiona


Cuidado, impresionar no significa hacerlo de cualquier manera. Impresionar significa dejar huella en tu audiencia, hacer que te presten atención y en especial, que cuando te marches dejes a tu audiencia pensando en lo que has dicho.

El fin último de toda presentación es que tu mensaje cale. que lo que digas quede resonando en las cabezas de tu audiencia y que piensen sobre ello. Invitar a la reflexión o a sacar sus propias conclusiones también es una buena manera de impresionar. No todos los temas tienen una respuesta clara y a veces tenemos que guiar a la audiencia a través de determinadas preguntas y estímulos para que lleguen por si mismos a las conclusiones que nos interesan.

¿Cómo lograr impresionar? La clave está en la energía. A veces por nuestra forma de ser, otras porque no nos entusiasma el tema, otras porque hemos presentado lo mismo mil veces, no conseguimos imprimir a nuestro discurso la energía necesaria.

Sin energía no hay empatía, si a ti no te apasiona lo que dices no va a resultar muy atractivo para nadie. Muchos de los grandes expertos en presentaciones se mentalizan para salir motivados a presentar y tú a la escala que te corresponda deberías aprender esta técnica ya que hablar con pasión, moverte, gestualizar… son una ayuda muy importante.

Otro recurso muy conocido es llenar la presentación de estímulos. Imágenes, vídeos, sonidos, música, preguntas… cualquiera es bueno para aportar dinamismo y hacer que el ritmo sea alto, tanto en lo que dices como en cómo lo dices y en lo que acompaña a tu discurso.


Deja un comentario