Crear una startup: Solvencia


Uno de los principales retos a los que se enfrenta una startup es el de demostrar que su producto funciona antes de declararse insolvente.

Es muy difícil para una startup sostener su actividad en el tiempo si su producto no funciona desde el minuto uno, de hecho, en los dos o tres primeros años todo gira en torno a la financiación, todo se basa en llegar a la próxima ronda de financiación, en no quedarse sin cash.

En muchas ocasiones no se trata de cómo quieres conseguir la financiación si no de cómo puedes conseguirla. 

Un error común en los inicios de cualquier startup es haber desarrollado una estrategia de negocio demasiado estricta. Esto quiere decir que solo has planteado ganar dinero con tu actividad principal, con la idea para la que montaste el negocio o la que más te apasiona.

Pero a veces verás que con tus habilidades puedes hacer muchas más cosas para ganar dinero rápido. Tienes que incluir esta búsqueda de actividades paralelas en tu estrategia de negocio si no has encontrado rápidamente tu masa crítica. Puede que no sea la actividad que más te apasiona pero seguro que tampoco te apasiona pedir créditos y lo haces solo porque necesitas continuar financiado y solvente.

Si no puedes financiarte por ti mismo o no puedes encontrar dinero variando tu actividad no te quedará más remedio que recurrir a los inversores. 

De cara a los inversores el truco es sencillo: Invierten más y con más asiduidad en startups que ya han generado algo de caja, por pequeña que sea.

Sin embargo no todas las startups tienen facilidad de optar a una ronda de inversión y no por ello están abocadas al fracaso. existen otros métodos como el crowfunding. Este método, consistente en pedir que una comunidad amplia ponga una pequeña cantidad de dinero para financiar tu proyecto funciona sobretodo en proyectos donde hay un grupo social que tiene una fuerte conexión emocional con el objeto de tu negocio.


Deja un comentario