Comunicación eficaz: ¿Diferencias?


Uno de los motivos más habituales para argumentar el por qué no congeniamos con alguien en el trabajo y no tenemos una buena comunicación con el o ella es “que sois muy diferentes” y ahora llega la pregunta: ¿Eso qué tiene qué ver?

Tus diferencias personales no son diferencias profesionales, no las conviertas en tales.

Aunque no lo creas, solemos usar nuestras diferencias personales como barreras para comunicarnos eficazmente con nuestros compañeros. Diferencias políticas, deportivas… hacen que de primeras encasillemos a esa persona en el apartado de “no encajamos” y esto hace que vuestra relación no sea muy fluida.

Podemos llegar incluso a centrar siempre las conversaciones en nuestras diferencias, como aquel compañero apasionado del fútbol que siempre que ve al compañero del equipo rival habla sobre ese tema o se recuerdan constantemente resultados adversos.

Si nos paramos a pensarlo esta actitud es ridícula y muy nociva para nuestra comunicación. al fin y al cabo podemos poner el foco en las diferencias o hacerlo en las similitudes.

¿Y cuales pueden ser esas similitudes? Muy sencillo, centrarse en el aspecto laboral. En primer lugar tenéis un objetivo común, eso seguro. Y además es un trabajo que tienes que realizar el buscar aspectos comunes con esa persona, ya sea en la forma de entender algún aspecto laboral como en lo personal.

Busca esa serie que ambos habéis visto o esa forma de entender la forma de trabajar en la que ambos os sentís cómodos y centra todas las conversaciones en ello. Esto creará caminos que harán que a nivel profesional las comunicaciones sean eficaces ya que tras muchas conversaciones “de pullitas o bromitas” es muy complicado cambiar el chip hacia una conversación profesional y eficaz del día a la mañana.


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