Aprende a sacar el máximo partido de las nuevas generaciones.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ya sea porque entran nuevas generaciones de empleados o porque colaboramos con empresas que dirigen personas mucho más jóvenes que nosotros, tenemos que aprender a sacar el máximo partido a trabajadores que aunque sean generacionalmente muy diferentes, tienen aptitudes que nos pueden resultar muy provechosas si sabemos dirigirlas:

Su conocimiento tecnológico. Incluso si tú eres un gran apasionado de la tecnología, te sorprenderá la naturalidad con la que se desenvuelven en el entorno digital. Esto corresponde más a una tendencia actitudinal que a una revolución  en «inventos». En muchas empresas arrastran aún ciertas tradiciones analógicas que ya han quedado obsoletas y que se hacen más por tradición, «porque se ha hecho así toda la vida». Una persona que es nativa digital, que ha nacido con un dispositivo conectado a la red debajo del brazo, borrará de un plumazo todo rastro de la era analógica lo cual nos servirá para ver hacia dónde vamos. Esto no quiere decir que en función de quien sea nuestro target, trabajar con una persona mucho más joven nos hará comprender mucho mejor sus motivaciones.

Su manejo de las redes sociales. Las nuevas generaciones comparten en red. Esto va más allá de saber manejar herramientas de redes sociales si no de comprender cómo las redes sociales lo han cambiado todo. Por supuesto, gente de generaciones posteriores ha logrado comprender la importancia de las redes pero alguien mucho más joven necesitará menos tiempo para adaptarse y lo hará de manera más efectiva.

Fomenta su creatividad. dicen que a lo largo de las últimas generaciones nuestra capacidad de concentración se ha reducido drásticamente. Y con ella nuestra capacidad de aburrirnos. Las nuevas generaciones necesitan estímulos constantes, su cerebro está acostumbrado a asimilar información en poco tiempo y con poca profundidad por ello necesitamos plantearles constantes retos.

Crea un vínculo. No te dejes llevar por su actitud pasota. Está claro que ya nadie (y menos las nuevas generaciones) busca un trabajo de por vida pero también son personas jóvenes, llenas de ilusión a las que con los estímulos adecuados podemos convertir en empleados fieles,m motivados e interesados.

Para trabajar con las nuevas generaciones primero tenemos que apartar nuestra soberbia y aceptar que hay cosas que ellos hacen o saben de manera natural sobre el mundo en el que vivimos que nosotros no podemos comprender. Segundo tenemos que ser conscientes de que tienen otras motivaciones, que sus reglas del juego no son las mismas. Y por último, debemos ver que a pesar de todo en esencia responden a los mismos patrones estímulo-respuesta que nosotros, que su manera de comunicarse sea distinta no quiere decir que no podamos conectar con ellos.


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