Algo está frenando tu carrera: ¿Cómo trabajas?


Es una cuestión de foco. Por lo general cuando hablamos de frenos a nuestra carrera o de falta de evolución buscamos los motivos en el qué hacemos cuando deberíamos poner el foco en el cómo lo hacemos.

La mayoría de carreras se estancan cuando empezamos a ver que somos capaces de “sacar trabajo” es decir, que somos capaces de hacer nuestro cometido, de hacerlo de manera correcta. Es entonces cuando olvidamos el hacerlo de manera brillante, olvidamos el dar lo mejor de nosotros mismos.

Es muy común que tras años repitiendo un mismo trabajo nuestra capacidad profesional nos permita hacerlo de manera efectiva, que funcione bien, que salga adelante. Sin embargo en el mercado laboral son las personas que mantienen viva su inquietud y sus ganas de dar “un poquito más de lo esperado” las que promocionan y se mantienen.

Lo mismo pasa con tu actitud. Llega un momento de nuestra vida laboral donde podemos instalarnos en cómodas “actitudes asépticas” con nuestros compañeros, en especial los que están por debajo en la jerarquía. No nos mojamos mucho, simplemente cumplimos pero no nos involucramos en hacerlos crecer, no nos esforzamos realmente, creemos que no es nuestro trabajo. Pero los datos una vez más muestran que los empleados que van “más allá” de su simple cometido laboral y se preocupan en motivar y hacer equipo son los que más promocionan.

Pasa lo mismo con la formación. Los empleados que a pesar de llevar 30 años dedicándose a lo mismo siguen formándose e informándose son los que no paran de evolucionar. No se trata siempre de hacer un master o un curso si no simplemente estar informado, conocer las tendencias, las tecnologías, la actualidad… Muchas veces no es más que dedicar un pequeño tiempo al día a no desconectar del mundo exterior.


Deja un comentario