Compañeros bomba: El cotilla.


Para terminar nuestro repaso por los 7 perfiles más peligrosos del entorno laboral hemos elegido al cotilla. El cotilla es perfecto para acabar ya que es el perfil más inofensivo. Que sea más inofensivo no quiere decir que no sea molesto, porque lo es y mucho.

El cotilla no tiene por qué tener grandes aspiraciones ni planes ocultos. Igual que otros perfiles usan sus habilidades para conseguir algo o de su forma de actuar se podía extraer una actitud negativa, el cotilla tan solo cotillea. Con esto queremos decir que no tiene por qué tratarse de una persona especialmente ambiciosa ni tampoco de una persona muy inteligente.

No queremos decir que cotillear sea exclusivo de personas menos inteligentes si no que si siempre cotilleas, a veces te beneficiará y a veces te perjudicará, es decir, el que siempre cotillea no tiene la situación bajo control.

Porque no son personas que tengan un objetivo a largo plazo. Por eso despreocúpate, si has identificado a esa persona que necesita imperiosamente conocer los detalles para compartirlos luego a tus espaldas y que siempre que te quedas a solas con él o ella tiene muchísimos datos personales sobre el resto de trabajadores que tú no podías ni imaginar… has identificado a un cotilla.

Cotillean por el simple placer de cotillear. No usan lo que saben en su favor, simplemente encuentran placer en saber cosas que los demás no saben.

Por eso siempre preguntarán por tu vida personal. Si has identificado a un cotilla no sueltes prenda. Es más, si hay un cotilla en la empresa lo mejor es que te plantees no hablar de tu vida personal ya que los cotillas hacen que las noticias corran como la pólvora y evidentemente tú prefieres decidir quien sabe y quien no sabe en función de qué cosa.

Lo peor de todo es que los cotillas terminan rellenando los huecos que desconocen de las historias con partes inventadas y eso lo empeora todo aún más. En definitiva, son los más inofensivos ya que no es que conspiren contra tí ni nada parecido, si no que crean un ambiente muy negativo en la empresa del que claramente te verás perjudicado.

Compañeros bomba: El trepa.


Para este penúltimo perfil de nuestro monográfico sobre las personalidades dentro del entorno laboral vamos a profundizar en «el trepa». Sabemos que eso de trepar es algo despectivo pero la verdad es que define muy bien la actitud de alguien que quiere ascender pisando al resto.

Porque no hay nada malo en querer ascender, en querer mejorar. Esto es muy natural y tremendamente positivo para todas las organizaciones. El asunto está en cómo. ¿Cómo quieres ascender? Si la respuesta es: «Como sea» entonces eres un trepa.

La verdad es que reconocer a los trepas es bastante sencillo. Su actitud es inconfundible ya que son una mezcla de todos los perfiles anteriores, son pelotas, son falsos, son proactivos, son pasotas… son todo lo que tengan que ser para que el jefe crea que tiene que ascenderlos.

A nivel productivo son poco competitivos si quieres que jueguen en equipo ya que son personas muy individualistas. Por eso una vez identificados tienes que tener esto muy presente: No pueden trabajar en equipo. Ni quieren ni pueden. Una persona así es en esencia alguien que no empatiza con sus compañeros, que se cree mejor y busca el lugar que le corresponde. Por eso no trabajará bien en equipo ya que tan solo intentará que el jefe piense que él es el responsable del éxito en caso de tenerlo. Y en caso de fracaso ya se encargará de que otro cargue con las culpas, él nunca.

Sabes que ese compañero o esa compañera es una trepa o un trepa. De verdad que lo sabes porque has visto mil veces cómo se chivaba, o cómo dejaba tirado a alguien. Sin embargo a ti te trata bien y piensas que por qué no vas a poder confiar en él o ella, que quizá los demás se lo merecían y tú eres su amigo y confidente.

Por favor… nunca des la espalda a alguien que pisotea a otro compañero porque tú vas a ser el siguiente. Siempre están del lado que más les conviene, no tienen amistad ni lealtad más que a ellos mismos.

Compañeros bomba: el criticón


¿A este sí lo conocéis eh? Lo primero que queremos decir sobre el criticón es que no se reduce simplemente a una persona que tiende a criticar. No, no es solo eso. ya que el hecho de criticar no tiene nada malo e incluso si es parte de una actitud nociva puede ser algo eventual. No, el criticón es algo más.

El criticón es una persona destructiva en esencia. Una persona que es incapaz de construir nada nuevo, ni bueno. Una de esas personas con las que es muy difícil sacar adelante un nuevo proyecto.

¿Conoces a esa persona que digas lo que digas siempre tiene una pega a todo pero nunca propone nada? Pues ese es el criticón.

El cambio es imposible con ellos. Son personas tremendamente temerosas al cambio. Personas que no quieren cambiar, quieren que todo esté como estaba. La verdad es que es un perfil de persona muy temeroso e indeciso. Son muy poco resolutivos ya que no pueden decantarse por ninguna opción

Por eso no hay que confundirlo con personas que siempre tienen la capacidad de ver los pros y las contras de todo. estas personas sí que son muy útiles para nuestro día a día en el trabajo. Una persona con capacidad para ver lo que puede ver mal pero que también lo es para buscar una salida del laberinto es genial. Pero el criticón no es así. el criticón tan solo crea un laberinto de dónde había un pasillo y después se marcha. Simplemente es una persona muy negativa, que se refugia en su miedo a que algo salga mal para convencer al resto de que algo va a salir mal.

No es constructivo ni receptivo a las críticas. Una persona así no va a ser alguien fácil de dirigir. Porque igual que ve todo de manera negativa también ve a todos de manera negativa. Por ello tiende a no respetar la autoridad, porque no puede ver virtudes, solo ve defectos.

SPARTAN RACE 2016


 

Si el running se te queda corto y quieres algo más fuerte llega la Spartan Race, una prueba donde tendréis que arrastraros por el barro, trepar a pulso por cuerdas, correr, saltar…

Este fin de semana ( 28 y 29 de mayo) y contará con dos modalidades: ‘Sprint’ y ‘Super’. La primera es una carrera de 5.000 con más de 15 obstáculos para ser realizada en menos de 2 h

La segunda son 12.000 con más de 21 obstáculos y el tiempo máximo  para terminar es de 3 horas.. 

Lo mejor de esta prueba es su espíritu colaborativo y ya son varias las empresas que preparan a sus empleados para que colaboren y corran juntos en una tanda, de manera que se apoyen unos a otros y aprendan a colaborar compitiendo.

Puedes encontrar toda la información aquí: Spartan rrrace

Compañeros bomba: El manipulador


Este tipo de compañero es realmente el más peligroso de todos para tu estabilidad laboral, y si nos ponemos, también emocional. De todos los perfiles, este es sin duda el más difícil de identificar y el que requiere más experiencia profesional y más madurez personal para afrontar.

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que se trata de personas muy inteligentes. Seguramente sean competentes en su trabajo y además dispongan de una gran inteligencia emocional que los hace ascender rápidamente. por eso es bastante común que este perfil de compañero esté en un escalafón alto.

Otra cosa que tienes que tener en cuenta es que son personas muy motivadas. Este es un factor a tener en cuenta ya que hasta ahora hemos visto cómo la mayoría de perfiles respondían a una falta de actitud. En este caso es todo lo contrario, son personas para las que el trabajo es lo primero, su posición laboral les importa muchísimo.

Esto es curioso ya que en muchos casos su actitud pretende ser la de alguien que no está especialmente motivada o involucrada con la empresa. De hecho este es uno de los mejores síntomas para identificarlos. Si tienes un compañero que siempre se queja del resto de compañeros, del jefe, de su trabajo.. o incluso hace comentarios hirientes hacia sus responsables etc pero sin embargo luego ves cómo se queda trabajando hasta altas horas de manera voluntaria y se lo hace saber a los jefes o cómo intenta hacer la pelota a quien delante de ti ha estado criticando… Tienes delante de ti a un manipulador.

Va a intentar liarte. no lo olvides. En función del puesto que tengas en relación a el o ella o de qué necesite de tí será tu mejor amigo, tu confidente, tu colega, tu peor enemigo o un borde. Y ves cómo con los demás hace lo mismo, cómo con tus compañeros se vuelve más amable justo antes de una entrega y luego no los habla…

Lo más importante con un manipulador es que lo identifiques. Es realmente difícil pero si no lo haces puedes verte envuelto en problemas sin comerlo ni beberlo.

Compañeros bomba: El desmotivado


Seguramente una de las «especies» más comunes. No tiene ambición, no tiene ganas, no tiene futuro. Lo que sí tiene es dolor de cabeza, hastío y excusas. Este tipo de compañero lo tienes sí o sí en tu oficina, forma parte del ciclo vital de todas las empresas. Eso sí, no le cojas cariño, no durará mucho.

Para ser justos tenemos que decir que «el desmotivado» puede ser solo una etapa. No tiene por qué corresponder a una forma de ser que jamás cambia, puede ser que por X circunstancias su estado de ánimo lo haya vuelto circunstancialmente desmotivado. Pero también es verdad que este es un círculo del que es difícil salir.

Siempre intentarán escaquearse: Siempre. No les gusta lo que hacen, no quieren hacerlo así que si tu intención es que saquen trabajo adelante te deseamos suerte. Para ello intentarán ser poco eficientes, contestarte mal, tardar demasiado… Lo que sea con tal de que la próxima vez pienses que es mejor que lo hagas tú mismo y así no tener que perseguir a nadie.

No solo hacen las cosas despacio, también las hacen mal. Es una creencia común pensar que aquellos que identifiquemos como desmotivados van a hacer las cosas muy despacio. pero no tienen por qué hacerlas mal. Es decir, las capacidades profesionales, la experiencia etc son las que son. Pues no, la falta de motivación que lleva grandes pérdidas de concentración e interés hace que el trabajo también esté mal hecho.

¡Hay esperanza! Es la situación más fácil de revertir. Estar desmotivado, como ya hemos dicho antes, no es un rasgo de personalidad en la mayoría de los casos. Excepto si esta desmotivación responde a una situación médica, la verdad es que podemos motivar a nuestros compañeros. Lo primero es identificar qué ha llevado a esa persona a desmotivarse y una vez identificado intentar solucionarlo. 

En la mayoría de los casos la actitud de un empleado desmotivado es tan difícil de llevar que se tiende a prescindir de el o darlo por imposible pero lo cierto es que es una situación que se puede revertir.

Compañeros bomba: El malhumorado


En ocasiones, como veíamos ayer, nuestros compañeros adoptan actitudes laborales como la del victimismo. Estas actitudes laborales no tienen por qué corresponderse a su actitud ante la vida ya que son formas de responder a una situación puramente laboral como el estrés, la responsabilidad… En otros casos, las actitudes corresponden más a rasgos de personalidad, es el caso del malhumorado.

Una persona malhumorada lo es las 24 horas del día. sencillamente todo le sienta mal, Es ese compañero que ríe poco y al que rodea una atmósfera de mal humor que todo el mundo intenta evitar. A priori puede parecer que tiene respeto pero la realidad es que tiene repelente, nadie quiere que le estropeen el día, así que cada uno intenta evitar el conflicto en la medida de lo posible. Aunque nadie está a gusto.

Ten en cuenta que es una ruleta rusa. Si ya has visto a este compañero o compañera más de una vez gritando o fuera de sus casillas por motivos que no tenían sentido, no dudes que cualquier día te puede pasar a ti. En especial cuando eres nuevo en una oficina y aún no has identificado los perfiles de cada compañero es posible que pienses que esa persona está enfadada con todo el mundo con motivo pero que contigo no lo va a estar, no has hecho nada. Error.

Marca tu territorio. Con este tipo de personas lo mejor es que le dejes claro que no es buena idea pisotearte. En especial si eres una persona al que cualquier conflicto le deja mal sabor de boca tu instinto natural será callarte, dejarlo pasar. Pero no puedes hacer esto para siempre y puede influir en tu rendimiento. Plántate y define la línea del trato que no estás dispuesto a tolerar y cuanto antes mejor. Un mal rato que puede darte muchas alegrías en un futuro.

Mantén la calma: Tú ya sabes que es una persona irritable, que sus modos son desafortunados, pero no te dejes arrastrar. Ni siquiera en el caso de que tengas que dejarle las cosas claras, no te pongas a su nivel. ¿Por qué? Porque tu status está en juego y gritar o ser poco respetuoso jamás mejorará tu status, jamás. Incluso si ha empezado la otra persona tu mejor opción es ser más educado y demostrar que eres alguien en quien confiar, tomarlo como una oportunidad.

Compañeros bomba: El victimista


Como ya hemos dicho en alguna ocasión gestionar los activos de los que te rodeas en tu trabajo con la clave del éxito. En este sentido no hay activo más variante, más inestable ni más ajeno a nuestra voluntad que el del resto de seres humanos, es decir, nuestros compañeros. por eso haremos un breve repaso por las diferentes actitudes que pueden adoptar, empezamos con un clásico: el victimista.

Uno de los puntos más importantes que tienes que tener en cuenta es que para poder manejar las diferentes actitudes o personalidades con eficacia lo primero es identificarlas. Una vez puedas identificar claramente quién está teniendo una u otra actitud, podrás salirte del ambiente viciado y pensar con más claridad.

El victimista es aquel trabajador al que siempre le están pasando cosas negativas. No recuerdas la última vez que tuvo una gran noticia (laboral) ni tampoco recuerdas que haya sabido reconocer que alguien ha tenido un buen gesto con el o ella. 

Lo principal es que no te dejes contagiar por su actitud. Esta actitud de victimismo es en esencia una postura tremendamente cómoda ya que hagas lo que hagas nada es culpa tuya. Por eso lo mejor es que una vez identifiques a esta persona, no te dejes embaucar por sus cantos de sirena.

El victimismo siempre lleva a la inacción. si algo no es culpa tuya y tu actitud es la de quejarte ante tus compañeros, no la de actuar. Por tanto, una persona victimista es en esencia una persona poco productiva.

Las víctimas existen. La actitud victimista no esconde siempre un compañero con una actitud errónea, juzga siempre con ecuanimidad y en caso de ser un caso de abuso pon los medios a tu alcance para ayudar a tu compañero.

En el trabajo: Ser más productivo.


Lo sabes. No se trata de echarle más horas, se trata de ser eficiente. La eficiencia es un concepto clave en el trabajo y muchas veces no conseguimos alcanzarla. Lo peor de ser productivo es que no hay presión o «mandatorie» que pueda hacerte más productivo, es algo que tienes que conseguir tú y te damos algunas herramientas para conseguirlo.

Ser productivo es, al fin y al cabo, conocerte. Saber de qué eres capaz y de qué no eres capaz. Por eso a lo largo de nuestra vida profesional tenemos que llevar a cabo un proceso de exploración para medirnos y si es posible incluso cuantificarnos.

Mídete: Nunca te relajes, calcula siempre cuanto tardas en hacer las cosas. Si quieres ser productivo tienes que saber si estás empleando más o menos tiempo del normal en hacer algo y después analizar las causas.

Descúbrete: Desde nuestra subjetividad más absoluta podemos llegar a pensar que somos muy productivos a todas horas del día, bajo toda circunstancia o que «es cuestión de proponérselo»  Mentira. Tienes horas de más rendimiento y otras de menos, descúbrelas.

Aíslate: No tengas reparos en buscar tu concentración con música o pidiendo silencio. A veces el entorno no ayuda y en lugar de dejarnos vencer por el tenemos que vencerlo.

Descansa: En caso de no haber sido productivo no te castigues no durmiendo. Esa cabezonería no hará que tu yo más productivo vuelva. Ahora estás cansado, has pasado horas frente a la pantalla o el papel y por mucho que sepas que podías haberlo hecho mejor tu estado óptimo de productividad ya pasó. Pero volverá mañana si descansas bien,

Una mirada diferente, un teatro diferente.


Llega a Madrid la cuarta edición de «Una mirada diferente»  un festival de artes escénicas del Centro Dramático Nacional que protagonizan creadores con discapacidades, y cuyo objetivo es la integración de los artistas discapacitados en el mundo de las artes escénicas.

El festival cuenta con seis obrasdos lecturas dramatizadas y un concierto.

La fecha del festival es del 19 al 29 de mayo y además de los eventos mencionados tiene tres encuentros con el público para analizar el festival y los avances en la integración, para debatir sobre el sexo y la discapacidad y algunos talleres de investigación La gente normal me asusta Dance Generation

Vídeo promocional

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